23/8/10

Gramsci: Diálogo teatral entre Marx y Engels


Éste es un fragmento de la obra de teatro inédita de Antonio Gramsci "Barbas - conversaciones entre Marx y Engels" que salió a la luz en el año 1999 cuando una joven rusa se presentó en la sede romana del Partido Comunista Italiano con un manuscrito en la mano. Por lo que relató Urszula Schucht, bisnieta del intelectual, esta obra de género fantástico habría sido escrita con el objetivo de ser representada frente a los escolares soviéticos para difundir desde temprana edad conceptos como Hegemonía, Bloque Histórico, Guerra de Posición, etc.  Por razones políticas, nunca llegó a los escenarios ni a las escuelas, y su existencia fue olvidada casi por completo, salvo por los integrantes de la rama soviética de la familia Gramsci que se la pasaron de mano en mano hasta que Urszula decidió darla a conocer... Aquí un pasaje de su introducción: 

Marx: ¿crees en el destino, Engels?
Engels: No.
Marx: ¿Por qué no?
Engels: No me gusta la idea de que no pueda controlar mi vida.
Marx: Lo sé perfectamente. Déjame decirte por qué estás aquí. Estás porque sabes algo. No puedes explicar ese algo, pero lo sientes. Lo has sentido toda tu vida... Este mundo tiene algo raro. No sabes qué es pero ahí está... como una astilla en tu mente, volviéndote loco. Esta sensación es la que te ha traído a mí. ¿Sabes de qué estoy hablando?
Engels: ¿La Hegemonía?
Marx: ¿Quieres saber lo que es?
Engels: Si
Marx: La Hegemonía está en todos lados. A nuestro alrededor. Aquí en este mismo cuarto. La ves cuando miras por la ventana... o cuando enciendes el televisor. La sientes cuando vas a trabajar... cuando vas a la iglesia... cuando pagas tus impuestos. Es el mundo que te han puesto sobre los ojos, para cegarte a la verdad.
Engels: ¿cual verdad?
Marx: Que eres un esclavo, Engels. Como todos, naciste para esclavo. Naciste en una prisión que no puedes oler, probar ni tocar... Una prisión para la mente. Desafortunadamente uno no le puede decir a nadie lo que es la Hegemonía. Necesitas verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después ya no puedes echarte para atrás. Si te tomas la píldora azul... la historia acaba, despiertas en tu cama... y crees lo que tu quieres creer. Si te tomas la píldora roja... te quedas en el País de las Maravillas... y te enseño cuan profundo es el agujero...lo único que te ofrezco es la verdad...