9/6/10

Schumann no encaja en imagen trágica de un genio


Robert Schumann y su esposa Clara



Noelle O'Brien-Coker / Christina Mendoza Weber

Nacido hace 200 años, el 8 de junio de 1810, Robert Schumann fue uno de los compositores más influyentes del romanticismo. Aunque es visto como un genio trágico, musicólogos dicen que encajaba perfectamente en la época.
El compositor romántico alemán Robert Schumann (1810-1856) nació el 8 de junio hace 200 años. Es reconocido por haber creado sociedades secretas y varios personajes imaginarios, que aparecen en todas sus obras. Murió relativamente joven, después de haber ingresado a una institución mental en Bonn, donde pasó los dos últimos años de su vida. En efecto, Schumann se ajusta al estereotipo del genio trágico que no acaba de encajar en la sociedad, cuya salud sicológica es cuestionable y que compone piezas musicales extraordinarias y perdurables en el tiempo.
Pero Schumann puede haber sido más "normal" de lo que parece para el siglo XXI. El compositor "hacía, de hecho, lo que era común en esos días", dijo a DW Bernhard Appel, musicólogo y ex miembro del centro de investigación Schumann en Düsseldorf. "Hay que tener en cuenta que en el espíritu de su época, la gente quería conocer más allá de la realidad física".

Vínculo natural entre la vida y el arte
Uno de los primeros románticos, el autor Novalis (1772-1801), explicó el anhelo de la época en pocas palabras, cuando escribió: "el mundo debe ser romantizado. De esta manera, el sentido original puede ser encontrado de nuevo."
Schumann, como muchos otros de su tiempo, siguió ese sentido. Insistió en un vínculo natural entre la vida y el arte. Estaba convencido de que su música era un reflejo de todo lo que él experimentaba en la vida; a pesar de las frecuentes referencias a los personajes imaginarios que él había inventado.
No es de extrañar que la segunda gran pasión del compositor fuera la literatura, teniendo en cuenta el ambiente en el que creció. Su padre, August Schumann, un editor de libros rico, poseía una gran biblioteca privada, en la que coleccionaba clásicos de la literatura de todo el mundo. Gracias a su padre, Robert descubrió a una temprana edad a los autores más influyentes de Alemania. Se dice que leyó más de 700 libros en su vida.

Sociedades secretas y amigos ficticios
A los 15 años, Schumann fundó su primer club secreto de literatura. En 1833, mientras vivía en Leipzig, donde había ido a estudiar derecho, estableció el Davidsbund, otro círculo secreto de artistas jóvenes, que se dedicaban a luchar contra todos los desprecios del arte y la literatura. "Era bastante común que las personas con un nivel alto de educación formaran sociedades secretas con diferentes fines", explica el musicólogo Appel. "Sin embargo, la mayoría de éstas nunca fueron realmente secretas. El misterio era parte regular de ese juego".
Como reacción a una visión racional del mundo, influenciada por la Revolución Industrial, jóvenes artistas sofisticados de la época se reunían para desarrollar un nuevo diálogo sobre temas culturales, y así comprender mejor el cambiante mundo que los rodeaba.
Las actividades secretas del Davidsbund se llevaban a cabo principalmente en la imaginación de Schumann, aunque la mayoría de los miembros tenían homólogos en la vida real. Florestan y Eusebius eran quizá los personajes ficticios más populares de Schumann. Ellos reflejan dos aspectos contrastantes del mismo Schumann: si bien Florestan destaca su parte activa, Eusebius simboliza el lado pasivo de su personalidad. Ambos nombres también aparecen con frecuencia en sus obras musicales.

¿Compositor esquizofrénico?
Bildunterschrift: Schumann inventó varios personajes ficticios, que utilizó como recurso literario para sus obras.
Para comunicar lo que los miembros de la sociedad ficticia Davidsbund tenían que decir, Schumann también utilizó Florestan y Eusebius como seudónimos para sus artículos en la Neue Zeitschrift für Musik, una revista de crítica musical que el compositor creó en Leipzig en 1834
En su ensayo "¿Por qué Florestan y Eusebius?", el musicólogo Eric Sams intenta llegar al fondo del uso de Schumann de seudónimos y personajes de ficción. Primero, sugiere de forma provocativa que Florestan y Eusebius podrían considerarse como "una confesión de esquizofrenia", lo que apoya la imagen del compositor como “genio, pero loco”.
Pero luego Sams realiza una interpretación más moderada. "En cualquier caso, no se trata sólo de Schumann, sino de la naturaleza humana que tiene tanto rasgos de carácter introvertidos como extrovertidos. Es por eso que el recurso literario de personajes relacionados, pero contrastantes se encuentra en la ficción, que es donde Schumann lo descubrió", explica el musicólogo.

La banalidad del genio: nuevas formas musicales
"Para Schumann, literatura y música tenían un simbolismo común", escribió Eric Sams en un ensayo para la revista británica The Musical Times en 1967. Su mente parece haber sido un completo punto de fusión entre la música y el lenguaje, ya que le daba a sus obras títulos poéticos. Además escondió nombres y mensajes secretos en sus partituras musicales. Robert Schumann puso en práctica la idea básica del romanticismo: poetizar su música para permitir las conexiones entre las distintas disciplinas artísticas.
El manejo de Schumann de la música abrió las puertas a nuevas formas musicales. Como señaló Bernhard Appel, ex miembro del centro de investigación Schumann en Düsseldorf, sus composiciones tienen incluso a menudo una especie de narrativa musical. “Algunas veces, la forma en que establece las pausas generales en sus obras me recuerda a alguien que lee en voz alta una historia".
El compositor alemán Robert Schumann fue sin duda un genio de la música. Y tal parece que no encaja en el molde de genio trágico después de todo. Appel también señala que los registros médicos de Schumann indican que su trastorno bipolar no fue más que una consecuencia a largo plazo de una infección de sífilis.