18/7/09

Un mundo nuevo y cruel


Entrevista con Zygmunt Bauman, el sociólogo que sacudió a las ciencias sociales con su concepto de "modernidad líquida" advierte, en una entrevista exclusiva, que hay un temible divorcio entre poder y política, socios hasta hoy inseparables en el estado-nación. En todo el mundo, dice, la población se divide en barrios cerrados, villas miseria y quienes luchan por ingresar o no caer en uno de esos guetos. Aún no llegamos al punto de no retorno, dice con un toque de optimismo.

Héctor Pavón   /   InfoAlternativa

 

How to spend it.... Cómo gastarlo. Ese es el nombre de un suplemento del diario británico Financial Times. Ricos y poderosos lo leen para saber qué hacer con el dinero que les sobra. Constituyen una pequeña parte de un mundo distanciado por una frontera infranqueable. En ese suplemento alguien escribió que en un mundo en el que "cualquiera" se puede permitir un auto de lujo, aquellos que apuntan realmente alto "no tienen otra opción que ir a por uno mejor..." Esta cosmovisión le sirvió a Zygmunt Bauman para teorizar sobre cuestiones imprescindibles y así intentar comprender esta era. La idea de felicidad, el mundo que está resurgiendo después de la crisis, seguridad versus libertad, son algunas de sus preocupaciones actuales y que explica en sus recientes libros: Múltiples culturas, una sola humanidad (Katz editores) y El arte de la vida (Paidós). "No es posible ser realmente libre si no se tiene seguridad, y la verdadera seguridad implica a su vez la libertad", sostiene desde Inglaterra por escrito. 

Bauman nació en Polonia pero se fue expulsado por el antisemitismo en los 50 y recaló en los 60 en Gran Bretaña. Hoy es profesor emérito de la Universidad de Leeds. Estudió las estratificaciones sociales y las relacionó con el desarrollo del movimiento obrero. Después analizó y criticó la modernidad y dio un diagnóstico pesimista de la sociedad. Ya en los 90 teorizó acerca de un modo diferente de enfocar el debate cuestionador sobre la modernidad. Ya no se trata de modernidad versus posmodernidad sino del pasaje de una modernidad "sólida" hacia otra "líquida". Al mismo tiempo y hasta el presente se ocupó de la convivencia de los "diferentes", los "residuos humanos" de la globalización: emigrantes, refugiados, parias, pobres todos. Sobre este mundo cruel y desigual versó este diálogo con Bauman. 

Uno de sus nuevos libros se llama Múltiples culturas, una sola humanidad . ¿Hay en este concepto una visión "optimista" del mundo de hoy?

Ni optimista ni pesimista... Es sólo una evaluación sobria del desafío que enfrentamos en el umbral del siglo XXI. Ahora todos estamos interconectados y somos interdependientes. Lo que pasa en un lugar del globo tiene impacto en todos los demás, pero esa condición que compartimos se traduce y se reprocesa en miles de lenguas, de estilos culturales, de depósitos de memoria. No es probable que nuestra interdependencia redunde en una uniformidad cultural. Es por eso que el desafío que enfrentamos es que estamos todos, por así decirlo, en el mismo barco; tenemos un destino común y nuestra supervivencia depende de si cooperamos o luchamos entre nosotros. De todos modos, a veces diferimos mucho en algunos aspectos vitales. Tenemos que desarrollar, aprender y practicar el arte de vivir con diferencias, el arte de cooperar sin que los cooperadores pierdan su identidad, a beneficiarnos unos de otros no a pesar de, sino gracias a nuestras diferencias. 

Es paradójico, pero mientras se exalta el libre tránsito de mercancías, se fortalecen y construyen fronteras y muros. ¿Cómo se sobrevive a esta tensión?

Eso sólo parece ser una paradoja. En realidad, esa contradicción era algo esperable en un planeta donde las potencias que determinan nuestra vida, condiciones y perspectivas son globales, pueden ignorar las fronteras y las leyes del estado, mientras que la mayor parte de los instrumentos políticos sigue siendo local y de una completa inadecuación para las enormes tareas a abordar. Fortificar las viejas fronteras y trazar otras nuevas, tratar de separarnos a "nosotros" de "ellos", son reacciones naturales, si bien desesperadas, a esa discrepancia. Si esas reacciones son tan eficaces como vehementes es otra cuestión. Las soberanías locales territoriales van a seguir desgastándose en este mundo en rápida globalización. 

Hay escenas comunes en Ciudad de México, San Pablo, Buenos Aires: de un lado villas miseria; del otro, barrios cerrados. Pobres de un lado, ricos del otro. ¿Quiénes quedan en el medio?

¿Por qué se limita a las ciudades latinoamericanas? La misma tendencia prevalece en todos los continentes. Se trata de otro intento desesperado de separarse de la vida incierta, desigual, difícil y caótica de "afuera". Pero las vallas tienen dos lados. Dividen el espacio en un "adentro" y un "afuera", pero el "adentro" para la gente que vive de un lado del cerco es el "afuera" para los que están del otro lado. Cercarse en una "comunidad cerrada" no puede sino significar también excluir a todos los demás de los lugares dignos, agradables y seguros, y encerrarlos en sus barrios pobres. En las grandes ciudades, el espacio se divide en "comunidades cerradas" (guetos voluntarios) y "barrios miserables" (guetos involuntarios). El resto de la población lleva una incómoda existencia entre esos dos extremos, soñando con acceder a los guetos voluntarios y temiendo caer en los involuntarios. 

¿Por qué se cree que el mundo de hoy padece una inseguridad sin precedentes? ¿En otras eras se vivía con mayor seguridad?

Cada época y cada tipo de sociedad tiene sus propios problemas específicos y sus pesadillas, y crea sus propias estratagemas para manejar sus propios miedos y angustias. En nuestra época, la angustia aterradora y paralizante tiene sus raíces en la fluidez, la fragilidad y la inevitable incertidumbre de la posición y las perspectivas sociales. Por un lado, se proclama el libre acceso a todas las opciones imaginables (de ahí las depresiones y la autocondena: debo tener algún problema si no consigo lo que otros lograron ); por otro lado, todo lo que ya se ganó y se obtuvo es nuestro "hasta nuevo aviso" y podría retirársenos y negársenos en cualquier momento. La angustia resultante permanecería con nosotros mientras la "liquidez" siga siendo la característica de la sociedad. Nuestros abuelos lucharon con valentía por la libertad. Nosotros parecemos cada vez más preocupados por nuestra seguridad personal... Todo indica que estamos dispuestos a entregar parte de la libertad que tanto costó a cambio de mayor seguridad. 

Esto nos llevaría a otra paradoja. ¿Cómo maneja la sociedad moderna la falta de seguridad que ella misma produce?

Por medio de todo tipo de estratagemas, en su mayor parte a través de sustitutos. Uno de los más habituales es el desplazamiento/trasplante del terror a la globalización inaccesible, caótica, descontrolada e impredecible a sus productos: inmigrantes, refugiados, personas que piden asilo. Otro instrumento es el que proporcionan las llamadas "comunidades cerradas" fortificadas contra extraños, merodeadores y mendigos, si bien son incapaces de detener o desviar las fuerzas que son responsables del debilitamiento de nuestra autoestima y actitud social, que amenazan con destruir. En líneas más generales: las estratagemas más extendidas se reducen a la sustitución de preocupaciones sobre la seguridad del cuerpo y la propiedad por preocupaciones sobre la seguridad individual y colectiva sustentada o negada en términos sociales. 

¿Hay futuro? ¿Se puede pensarlo? ¿Existe en el imaginario de los jóvenes?

El filósofo británico John Gray destacó que "los gobiernos de los estados soberanos no saben de antemano cómo van a reaccionar los mercados (...) Los gobiernos nacionales en la década de 1990 vuelan a ciegas." Gray no estima que el futuro suponga una situación muy diferente. Al igual que en el pasado, podemos esperar "una sucesión de contingencias, catástrofes y pasos ocasionales por la paz y la civilización", todos ellos, permítame agregar, inesperados, imprevisibles y por lo general con víctimas y beneficiarios sin conciencia ni preparación. Hay muchos indicios de que, a diferencia de sus padres y abuelos, los jóvenes tienden a abandonar la concepción "cíclica" y "lineal" del tiempo y a volver a un modelo "puntillista": el tiempo se pulveriza en una serie desordenada de "momentos", cada uno de los cuales se vive solo, tiene un valor que puede desvanecerse con la llegada del momento siguiente y tiene poca relación con el pasado y con el futuro. Como la fluidez endémica de las condiciones tiene la mala costumbre de cambiar sin previo aviso, la atención tiende a concentrarse en aprovechar al máximo el momento actual en lugar de preocuparse por sus posibles consecuencias a largo plazo. Cada punto del tiempo, por más efímero que sea, puede resultar otro "big bang", pero no hay forma de saber qué punto con anticipación, de modo que, por las dudas, hay que explorar cada uno a fondo. 

Es una época en la que los miedos tienen un papel destacado. ¿Cuáles son los principales temores que trae este presente?

Creo que las características más destacadas de los miedos contemporáneos son su naturaleza diseminada, la subdefinición y la subdeterminación, características que tienden a aparecer en los períodos de lo que puede llamarse un "interregno". Antonio Gramsci escribió en Cuadernos de la cárcel lo siguiente: "La crisis consiste precisamente en el hecho de que lo viejo está muriendo y lo nuevo no puede nacer: en este interregno aparece una gran variedad de síntomas mórbidos". Gramsci dio al término "interregno" un significado que abarcó un espectro más amplio del orden social, político y legal, al tiempo que profundizaba en la situación sociocultural; o más bien, tomando la memorable definición de Lenin de la "situación revolucionaria" como la situación en la que los gobernantes ya no pueden gobernar mientras que los gobernados ya no quieren ser gobernados, separó la idea de "interregno" de su habitual asociación con el interludio de la trasmisión (acostumbrada) del poder hereditario o elegido, y lo asoció a las situaciones extraordinarias en las que el marco legal existente del orden social pierde fuerza y ya no puede mantenerse, mientras que un marco nuevo, a la medida de las nuevas condiciones que hicieron inútil el marco anterior, está aún en una etapa de creación, no se lo terminó de estructurar o no tiene la fuerza suficiente para que se lo instale. Propongo reconocer la situación planetaria actual como un caso de interregno. De hecho, tal como postuló Gramsci, "lo viejo está muriendo". El viejo orden que hasta hace poco se basaba en un principio igualmente "trinitario" de territorio, estado y nación como clave de la distribución planetaria de soberanía, y en un poder que parecía vinculado para siempre a la política del estado-nación territorial como su único agente operativo, ahora está muriendo. La soberanía ya no está ligada a los elementos de las entidades y el principio trinitario; como máximo está vinculada a los mismos pero de forma laxa y en proporciones mucho más reducidas en dimensiones y contenidos. La presunta unión indisoluble de poder y política, por otro lado, está terminando con perspectivas de divorcio. La soberanía está sin ancla y en flotación libre. Los estados-nación se encuentran en situación de compartir la compañía conflictiva de aspirantes a, o presuntos sujetos soberanos siempre en pugna y competencia, con entidades que evaden con éxito la aplicación del hasta entonces principio trinitario obligatorio de asignación, y con demasiada frecuencia ignorando de manera explícita o socavando de forma furtiva sus objetos designados. Un número cada vez mayor de competidores por la soberanía ya excede, si no de forma individual sin duda de forma colectiva, el poder de un estado-nación medio (las compañías comerciales, industriales y financieras multinacionales ya constituyen, según Gray, "alrededor de la tercera parte de la producción mundial y los dos tercios del comercio mundial"). 

La "modernidad líquida", como un tiempo donde las relaciones sociales, económicas, discurren como un fluido que no puede conservar la forma adquirida en cada momento, ¿tiene fin? 

Es difícil contestar esa pregunta, no sólo porque el futuro es impredecible, sino debido al "interregno" que mencioné antes, un lapso en el que virtualmente todo puede pasar pero nada puede hacerse con plena seguridad y certeza de éxito. En nuestros tiempos, la gran pregunta no es "¿qué hace falta hacer?", sino "¿quién puede hacerlo?" En la actualidad hay una creciente separación, que se acerca de forma alarmante al divorcio, entre poder y política, los dos socios aparentemente inseparables que durante los dos últimos siglos residieron –o creyeron y exigieron residir– en el estado nación territorial. Esa separación ya derivó en el desajuste entre las instituciones del poder y las de la política. El poder desapareció del nivel del estado nación y se instaló en el "espacio de flujos" libre de política, dejando a la política oculta como antes en la morada que se compartía y que ahora descendió al "espacio de lugares". El creciente volumen de poder que importa ya se hizo global. La política, sin embargo, siguió siendo tan local como antes. Por lo tanto, los poderes más relevantes permanecen fuera del alcance de las instituciones políticas existentes, mientras que el marco de maniobra de la política interna sigue reduciéndose. La situación planetaria enfrenta ahora el desafío de asambleas ad hoc de poderes discordantes que el control político no limita debido a que las instituciones políticas existentes tienen cada vez menos poder. Estas se ven, por lo tanto, obligadas a limitar de forma drástica sus ambiciones y a "transferir" o "tercerizar" la creciente cantidad de funciones que tradicionalmente se confiaba a los gobiernos nacionales a organizaciones no políticas. La reducción de la esfera política se autoalimenta, así como la pérdida de relevancia de los sucesivos segmentos de la política nacional redunda en el desgaste del interés de los ciudadanos por la política institucionalizada y en la extendida tendencia a reemplazarla con una política de "flotación libre", notable por su carácter expeditivo, pero también por su cortoplacismo, reducción a un único tema, fragilidad y resistencia a la institucionalización. 

¿Cree que esta crisis global que estamos padeciendo puede generar un nuevo mundo, o al menos un poco diferente? 

Hasta ahora, la reacción a la "crisis del crédito", si bien impresionante y hasta revolucionaria, es "más de lo mismo", con la vana esperanza de que las posibilidades vigorizadoras de ganancia y consumo de esa etapa no estén aún del todo agotadas: un esfuerzo por recapitalizar a quienes prestan dinero y por hacer que sus deudores vuelvan a ser confiables para el crédito, de modo tal que el negocio de prestar y de tomar crédito, de seguir endeudándose, puedan volver a lo "habitual". El estado benefactor para los ricos volvió a los salones de exposición, para lo cual se lo sacó de las dependencias de servicio a las que se había relegado temporalmente sus oficinas para evitar comparaciones envidiosas. 

Pero hay individuos que padecen las consecuencias de esta crisis de los que poco se habla. Los protagonistas visibles son los bancos, las empresas...

Lo que se olvida alegremente (y de forma estúpida) en esa ocasión es que la naturaleza del sufrimiento humano está determinada por la forma en que las personas viven. El dolor que en la actualidad se lamenta, al igual que todo mal social, tiene profundas raíces en la forma de vida que aprendimos, en nuestro hábito de buscar crédito para el consumo. Vivir del crédito es algo adictivo, más que casi o todas las drogas, y sin duda más adictivo que otros tranquilizantes que se ofrecen, y décadas de generoso suministro de una droga no pueden sino derivar en shock y conmoción cuando la provisión se detiene o disminuye. Ahora nos proponen la salida aparentemente fácil del shock que padecen tanto los drogadictos como los vendedores de drogas: la reanudación del suministro de drogas. Hasta ahora no hay muchos indicios de que nos estemos acercando a las raíces del problema. En el momento en que se lo detuvo ya al borde del precipicio mediante la inyección de "dinero de los contribuyentes", el banco TSB Lloyds empezó a presionar al Tesoro para que destinara parte del paquete de ahorro a los dividendos de los accionistas. A pesar de la indignación oficial, el banco procedió impasible a pagar bonificaciones cuyo monto obsceno llevó al desastre a los bancos y sus clientes. Por más impresionantes que sean las medidas que los gobiernos ya tomaron, planificaron o anunciaron, todas apuntan a "recapitalizar" los bancos y permitirles volver a la "actividad normal": en otras palabras, a la actividad que fue la principal responsable de la crisis actual. Si los deudores no pudieron pagar los intereses de la orgía de consumo que el banco inspiró y alentó, tal vez se los pueda inducir/obligar a hacerlo por medio de impuestos pagados al estado. Todavía no empezamos a pensar con seriedad en la sustentabilidad de nuestra sociedad de consumo y crédito. La "vuelta a la normalidad" anuncia una vuelta a las vías malas y siempre peligrosas. De todos modos todavía no llegamos al punto en que no hay vuelta atrás; aún hay tiempo (poco) de reflexionar y cambiar de camino; todavía podemos convertir el shock y la conmoción en algo beneficioso para nosotros y para nuestros hijos. 

¿Quién le cree todavía a Obama?


Fernando Sánchez Cuadros   /   Rebelión y Tlaxcala

 

Las "crisis" de Irán y Honduras desnudan por completo el doble rasero moral que arrastra al "alma americana", es decir, la mediocridad de una potencia decadente, como lo es Estados Unidos de Norteamérica. En un caso gritan “fraude” y en el otro llaman hipócritamente a la negociación de “todas las partes” y dejan que los intelectuales del establishment pongan la capa de barniz de profundidad analítica a esa parodia en que se ha convertido el “debate” sobre la legalidad de la “transición anticipada” y el “gobierno de transición”: To coup or not to coup. Suerte la tuya, Shakespeare, que no tuviste que ver en lo que ha devenido la anglósfera.

Efectivamente, hay un estudio realizado por dos instituciones que no tienen un pelo de chavistas o de fanáticas islámicas y, de hecho, son políticamente correctas: Terror Free Tomorrow: The Center for Public Opinion y American Strategy Program at the New America Foundation, -cuyos resultados fueron publicados por los autores, Ken Ballen y Patrick Doherty, en un artículo en el Washington Post- en el que se dice mucho más de lo que rescata Petras con relación a las elecciones iraníes [1]

Sobre Honduras hay abundante información confiable que, por supuesto, no proviene de los mendaces falsimedia corporativos, sino de los medios electrónicos alternativos y de honrosas excepciones en los medios impresos (La Jornada, de México, por ejemplo) y Telesur, en los que ya es evidente que Estados Unidos organizó el golpe para detener el avance de Zelaya en su país y del ALBA en América Latina. Zelaya planeaba cerrar la base militar de Palmerola, donde se forman los oficiales de la Fuerza Aérea hondureña. Para medir las dimensiones de esta decisión consideremos que las Fuerzas Armadas hondureñas son un bastión que el yanqui ha usado desde el golpe contra Jacobo Arbenz en 1954, para combatir al FSLN y al FMLN, y para la operación Irán-Contras. La democracia más pura inspiradora y creativa del planeta, según los fanáticos liberales, ha hecho de Honduras un Estado-plataforma de lanzamiento (como Kosovo) contra sus vecinos. ¡Ah, pero la histeria que provocan los planes expansionistas de Chávez! El Heraldo de Honduras publicó irresponsablemente que Chávez planeaba llevar a cabo una masacre en Honduras [2]

Hay quienes piensan que Obama fue puesto contra las cuerdas por los sectores más recalcitrantes y reaccionarios de la clase política yanqui, otros creen que Obama, estratégicamente, está cediendo ahora para impulsar “su programa”, es decir, las manidas promesas de campaña en la segunda mitad de su gobierno. Lo cierto es que cuando era evidente que Hillary Clinton no ganaba la interna en el Partido Demócrata a Obama le leyeron la cartilla los dueños de Estados Unidos: el complejo militar industrial y Wall Street. Lo que se expresa en los nombramientos de los secretarios de Estado, del Tesoro y de Defensa: una operadora del sionismo y de los intereses corporativos, un agente de Wall Street y un halcón neoconservador que ocupó la misma cartera en el gabinete de George W. Bush. No puedo evitar cierta hilaridad al recordar los debates acerca de quién sería mejor gobernante para dirigir el anhelado cambio de la era postBush (¿existe tal cosa?): si la mujer o el negro; ahora los tenemos en mancuerna haciendo desastres en el planeta y desgraciando la vida de seres humanos por doquier. Pero la fe pro yanqui es más feroz de lo que podría pensarse a la vista de la situación económica militar y moral del imperio en su declive, si no pregúntenle al inefable cuan decadente escribiente y propagandista Mario Vargas Llosa.

Obama casi ha triplicado el déficit fiscal heredado por Bush en los meses que lleva gobernando: 1,1 billones de dólares, y se espera que en la próxima década supere los 7 billones. Estados Unidos lleva gastado en las guerras de Irak y Afganistán más de 800 mil millones de dólares, pero se niega a invertir en un compromiso serio contra la pobreza, el hambre y el calentamiento global, aunque usa con una displicencia insultante los ahorros del mundo para subsidiar a los parásitos de Wall Street.

Obama tendría que deshacerse del fardo que suponen la alianza con Israel y los sionistas que tiene en su equipo encargado de los asuntos de Medio Oriente y de negociar nada menos que con Irán, para que su discurso sobre las soluciones pacíficas fuera creíble. ¿Por qué promover acciones directas contra Irán y la República Democrática de Corea, y no hacer absolutamente nada ante el criminal exterminio que viene perpetrando Israel por décadas contra los palestinos, y muy especialmente en la reciente matanza en Gaza, o la usurpación del territorio saharaui por la monarquía marroquí. Obama tendría que suspender la ayuda militar y económica que generosamente dispensa a los regimenes israelí y alauita si quisiera realmente contribuir a que la aspiración nacional saharaui y palestina, y en consecuencia la paz en el Medio Oriente, pudiera realizarse. El discurso de Obama es parte de la simulación del imperio y no una voz alternativa.

Es lo mismo en América Latina: ¿qué espera Obama para deshacerse de los personeros del Complejo Militar Industrial en su gobierno, organizados especialmente en la Secretaría de Estado y el Pentágono? Si mantiene a John Negroponte y Otto Reich al frente del equipo del “Hemisferio Occidental” o sigue usando la asesoría de los “expertos” de Kissinger-McLarthy Asociates continuarán las conspiraciones made in USAcontra Bolivia y Venezuela, no tardarán en pretender tumbar a los gobiernos de Guatemala, El Salvador y Nicaragua -todos ellos “peligrosos comunistas”- con el apoyo del funcional y seguro servidor Oscar Arias y, por supuesto, en Honduras intentarán consolidar el golpe y legitimar a la dictadura civil-militar.

Obama camina firme por le senda de los dirigentes imperiales.

Notas

[1]  http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/06/14/AR2009061401757.html

[2] http://www.elheraldo.hn/index.php/Ediciones/2009/07/08/Noticias/Chavez-planeaba-una-masacre-en-Honduras

Fernando Sánchez Cuadros nació en Lima, Perú en 1957. Vive en México D. F. desde 1981, donde estudió economía. Fue Presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica y Vicepresidente de la Federación de Estudiantes del Perú. Profesor universitario en temas de teoría económica, historia del pensamiento económico, macroeconomía, economía mexicana, comercio internacional y finanzas internacionales. Su reflexión crítica se concentra en el análisis de los procesos de dominación, el subdesarrollo, la geopolítica y los retos que plantea la mundialización neoliberal a la lucha de los pueblos.

Roberto Micheletti vinculado al cartel de Cali


Su nombre aparece en una lista de narcos del Ministerio de la Defensa de Honduras

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Jean-Guy Allard   /   Rebelión

 

El nombre del cabecilla golpista hondureño Roberto Micheletti aparece en una larga lista de narcotraficantes redactada, en una fecha no precisada, por un alto oficial del Ministerio de la Defensa y Seguridad Pública de Honduras que lo relaciona con el Cartel de Cali, la red colombiana de narcotráfico. 

El documento - reproducido por un sitio web [*]  - firmado por el Coronel de infantería René Adalberto Paz Alfaro y llevando el membrete del ministerio, señala en el número SN-FF. AA. 060, a ROBERTO MICHELLETI BAIN – con el error de ortógrafo en Micheletti – con la “CONEXIÓN” Cartel de Cali y bajo la mención “LUGAR” la palabra “Yoro”.

Las notas biográficas de Micheletti precisan que empezó su carrera política en los años 80, cuando ocupaba el cargo de presidente del Consejo Local en Yoro donde siempre se hizo elegir de diputado al Congreso Nacional.

Hijo de un ciudadano italiano, Umberto Micheletti y de Donatella Bain, el actual usurpador de la presidencia hondureña nació el 13 de agosto de 1948 en el municipio de El Progreso (Yoro). Estudio comercio en Estados Unidos para dedicarse luego a su negocio, la Empresa de Transporte TUTSA, en su municipio natal.

La aparición del nombre de Micheletti en tal lista de narcotraficantes no deja duda sobre la presencia de su nombre en los ficheros de la DEA, la agencia norteamericana antidroga. Sin embargo, nada ha filtrado al respeto de fuente norteamericana, hasta ahora. Llama la atención que, hace unos días, un grupo de congresistas norteamericanos de extrema derecha encabezados por los representantes de la Florida, Mario y Lincoln Díaz-Balart, intentaron ensuciar el nombre del presidente constitucional Manuel Zelaya al solicitar del presidente Barack Obama que investigue su supuesta "vinculación con el narcotráfico", a través de la DEA.

Obama ni contestó.

Los Díaz-Balart tienen un viejo expediente de relaciones turbias con los círculos colombianos afiliados al narcotráfico. Por otro lado, entrevistado por Radio Pacífica este 10 de julio, el dirigente por los derechos humanos en Honduras Andrés Pavón afirmó que el general Vázquez Velásquez, jefe del Estado Mayor hondureño, tiene conocidos lazos con el narcotráfico. "Él es un hombre de la comunidad de inteligencia de América Latina, cercana a las estructuras de la DEA y la CIA", explicó en una conversación telefónica con el periodista Fernando Velásquez, reportada por Radio Mundial de Venezuela.

Pavón agregó que tiene “evidencias que las misma embajada de Estados Unidos, a través de la DEA, ha sido cómplice para operaciones de narcotráfico”.

[*] http://www.cubadebate.cu/especiales/2009/07/17/micheletti-vinculado-al-cartel-de-cali-en-una-lista-de-narcos-del-ministerio-de-la-defensa/ 

Estampas de Honduras


Elvin Omar Contreras [Honduras] El pueblo de Santa Lucía, cerca de Tegucigalpa

Fernando Ramón Bossi   /   Rebelión

 

 

La resistencia indígena continúa

Como en todo rincón de América la población indígena del actual territorio hondureño resistió a la conquista europea. Socremba, Cicumba, Lempira y otros tantos más, son los nombres que hoy figuran en la lista de caciques que se enfrentaron al colonialismo español. Pero todos, de una u otra forma, fueron derrotados.

Durante la colonia la mayoría de la población indígena fue esclavizada para trabajar en las plantaciones y en las minas. El exterminio fue enorme; los menos pudieron huir hacia las montañas y las selvas. Pero la persecución aún sigue.

Los tolupanes se aislaron lo más que pudieron. En sitios prácticamente inaccesibles se instalaron; la Montaña de la Flor es uno de ellos. Pero desde 1991 unos 40 miembros de la etnia, entre ellos varios dirigentes, han sido asesinados por defender sus tierras. Las empresas madereras y los terratenientes han ocupado una buena parte de las tierras otorgadas por el Estado a los tolupanes.

“Tenemos muchos problemas con la tierra, hay unos hombres que han venido a nuestras tierras y no se quieren ir. Me tienen azorado, pero yo voy a defender mi tierra. Me voy a quedar aquí”, dijo Julio Soto, cacique de la tribu de La Ceiba.

Los caribes negros

Dos barcos negreros, repletos de esclavos provenientes de la costa occidental de África, naufragan frente a la isla de San Vicente. Los africanos sobrevivientes son acogidos fraternalmente por los indios caribes. Era el año 1635. Los nuevos pobladores, mezclados con los caribes, dieron origen a la población garífuna.

En San Vicente, franceses e ingleses explotaban plantaciones de caña de azúcar con mano de obra esclava negra. La presencia de “negros libres”, como eran los garífunas, representaba un mal ejemplo para los esclavistas europeos. Tras cruentas batallas contra el ejército británico, donde se destacaría al líder Joseph Satuyé, los garífunas son derrotados.

Los colonialistas ingleses no dudaron en arrasar casas y poblaciones enteras. Menos de 4.000 sobrevivientes son deportados a la isla Balliceaux en Las Granadinas. Allí, más de la mitad de la población muere por hambre y enfermedad. Los 1.600 que quedaron vivos fueron trasladados lejos de la región, a las islas de la Bahía, frente a las costas de Honduras. De allí, muchos fueron trasladados a tierra firme.

Los garífunas representan hoy una pequeña pero significativa franja de la población de Honduras.

Cecilio del Valle

Se lo conoce como el “sabio Valle”, y realmente lo era. Fue redactor del Acta de Independencia de Centroamérica y ferviente luchador por la unidad de nuestra América.

Sus escritos al respecto conciben un plan para la realización de la unidad promoviendo un congreso donde “se crearía un Poder que, uniendo las fuerzas de 14 ó 15 millones de individuos, haría a la América superior a toda agresión; daría a los Estados débiles la potencia de los fuertes; y prevendría las divisiones intestinas de los pueblos sabiendo éstos que existía una federación calculada para sofocarlas. Se formaría un foco de luz que, iluminando la causa general de la América, enseñaría a sostenerla con todos los conocimientos que exigen sus grandes intereses”.

El tucumano Bernardo Monteagudo, representante de Bolívar en Centroamérica, intentó entrevistarse con Cecilio del Valle, pero la reunión nunca se efectuó porque éste se encontraba en México. A su retorno de Guatemala, Monteagudo le escribe a del Valle, con quien intercambiaba correspondencia, diciéndole que el Libertador Bolívar estaba muy complacido en autorizar la publicación de sus escritos: “con razón, él cree que usted es uno de los grandes defensores de la libertad que el Nuevo Mundo tiene en el sur”.

El coronel Monteagudo, colaborador directo del Libertador en lo concerniente a la convocatoria del Congreso Anfictiónico, escribió el “Ensayo sobre la necesidad de una Federación general entre Estados Hispanoamericanos”. Esta importante obra, dice el autor en su introducción, recoge el espíritu de los trabajos de Cecilio del Valle.

José Cecilio del Valle fue electo Presidente de Centro América, pero no pudo desempeñar tal cargo debido a su muerte el 2 de marzo de 1833. Su pasión por contribuir a la unidad de nuestra América, lo llevó a decir: “América no caminará un siglo atrás de Europa: marchará a la par primero; la avanzará después; y será al fin la parte más ilustrada por las ciencias, como es la más iluminada por el Sol”.

La bandera de Honduras

Al igual que la de El Salvador, Nicaragua y Guatemala toma sus colores de la bandera de las Provincias Unidas Centroamericanas: azul, blanco y azul. Pero, ¿de donde vienen estos colores?

La historia nos cuenta que durante esos años, toda Centroamérica, que estaba gobernada por los españoles, fue atacada por mar, tanto desde el Pacífico como desde el Atlántico por medio de buques que desplegaban la bandera azul, blanca y azul. La explicación es simple: la bandera en cuestión era la bandera de las Provincias Unidas del Río de la Plata, que desde 1816 se habían declarado independientes de “España y cualquier potencia extranjera”.

Con patente de corso, Luis Aury desde el Caribe e Hipólito Bouchard desde el Pacífico, sin ningún tipo de coordinación entre ambos, incursionaron por las costas centroamericanas. El primero atacó la Fortaleza de San Fernando de Omoa y la de Santa Bárbara de Trujillo en Honduras, la segunda El Realejo (Nicaragua) y Sonsonete (El Salvador). Por oriente y occidente llegaba la imagen de la bandera azul y blanca que combatía contra los colonialistas españoles.

Los independentistas centroamericanos, se inspiraron en esa bandera a la hora de crear su pabellón nacional. De ahí viene la bandera hondureña con cinco estrellas en su centro que representa la unión centroamericana.

Francisco Morazán

El 3 de octubre de 1792, en Tegucigalpa, nació José Francisco Morazán Quesada. Fue fusilado en San José de Costa Rica 18 días antes de cumplir sus 50 años y 21 años después de la declaración de independencia de Centroamérica.

Morazán había combatido por la Federación Centroamericana y contra los opositores a ésta: el partido conservador que nucleaba en su seno al alto clero, los grandes terratenientes y los comerciantes ricos.

En más de veinte batallas, sus tropas lo habían visto combatir en primera fila. Fue general conocedor de tácticas y estrategias, pero también de combate cuerpo a cuerpo. Fue conductor de pueblos y gobernante de ideas liberales y democráticas.

La aristocracia clerical y terrateniente centroamericana nunca le perdonó el haber suprimido el diezmo, como tampoco el haber confiscado la tierra de la Iglesia, principal latifundista de la región. La oligarquía, con la ayuda de las potencias de turno, recuperaron espacio y desgarraron Centroamérica en cinco pequeños y débiles países. “Mi amor a Centroamérica muere conmigo”, escribió Morazán en su testamento pocas horas antes de ser fusilado.

Dicen que después de la primera descarga del escuadrón de fusilamiento, Morazán, tendido en el suelo, levantó su cabeza y dijo: “Aún estoy vivo”. Dicen también que una segunda descarga terminó con su vida. Mas el pueblo centroamericano con su lucha parece desmentir la última versión.

Catrachos

Cuando William Walker se apoderó del gobierno de Nicaragua y restableció la esclavitud, los centroamericanos dejaron de lado, al menos por un momento, sus luchas intestinas y se unieron para combatir al aventurero yanqui.

El general Florencio Xatruch, con tropas hondureñas, derrotó la invasión filibustera financiada por los esclavistas del sur de Estados Unidos y con beneplácito del gobierno de ese país, que pretendía anexionarse toda Centroamérica.

“Ahí vienen los catrachos”, decían los nicaragüenses cuando veían pasar victoriosas a las tropas de hondureños comandadas por Xatruch. El apellido del general era difícil de pronunciar. De “Catruch” pasó a “catrachos”, refiriéndose a sus soldados. De ahí quedó el apodo de catrachos para todos los hondureños.

El general Florencio Xatruch había combatido como sargento en el ejército de Francisco Morazán. Luego del fusilamiento del prócer unionista, Xatruch quedó inmerso en las luchas permanentes entre conservadores y liberales.

“La ahorcandina de Olancho”

Era 1868. Con gran satisfacción, observó el Presidente José María Medina las calaveras enjauladas de Bernabé Antúnez y Francisco Zabala. Los “trofeos”, colgaban de un árbol en el cerro El Vigía, situado en la parte norte de Juticalpa. “Medinón”, como apodaban al presidente por su gran contextura física, visitaba la región tras haber derrotado a los “comunistas de hecho” –así los llamaba-, que se habían insurreccionado tres años antes contra su gobierno.

Antúnez y Zabala habían liderado un levantamiento de campesinos y pequeños ganaderos del lugar, descontentos por la voracidad de los grandes hacendados que, cada vez más, se apoderaban de grandes extensiones de tierra. El presidente Medina, ultra conservador y respaldado por la Iglesia, no dudó en enviar a su militar preferido para aplacar la rebelión: el general Juan Antonio Medina, más conocido como “Medinita”.

“Medinita” y sus hombres se trasladaron de inmediato al teatro de operaciones. Allí, desplegando una política de “tierra arrasada”, pusieron fin a la insurrección. El saldo fue de 600 campesinos ahorcados y más de 200 fusilados. De ahí en más, a “Medinita” lo apodaron “el General Bejuco”. El horror causado en la población al ver tantos cuerpos colgados de los árboles, hizo que se produjera una migración en masa hacia otras regiones del país, aparte de las 600 familias de campesinos que fueron deportadas.

Los hacendados y sus familias recibieron con algarabía al Presidente Medina, hubo arcos de palmas y resonar de campanas, discursos y banquetes, algarabía y bailes. Olancho no era la misma, se había despoblado.

El “Cinchonero”

En 1868, Serapio Romero, conocido como el “Cinchonero” mata a machetazos, en duelo a muerte, a Nazario Garay, mayor de la plaza de Juticalpa. Comenzaba otra insurrección en Olancho contra el Presidente José María Medina. El viejo general Florencia Xatruch aparecía como instigador de la revuelta, desde su exilio en El Salvador.

Para esa época, el gobierno de Medina había solicitado un empréstito a Inglaterra con el fin de construir un ferrocarril que uniera el Atlántico con el Pacífico. Todo fue una gran estafa y, para colmo, el presidente se había comprometido con entregar tierras a los ingleses a cambio de nada. El levantamiento de Serapio Romero fue contra esa entrega y por las justas demandas de los campesinos pobres del lugar.

Una de las primeras medidas que adopta el “Cinchonero” al tomar Juticalpa fue la de rescatar las cabezas aún expuestas en el cerro El Vigía de Antúnez y Zabala, y proceder a darle cristiana sepultura. Poco tiempo después, el “Cinchonero” es derrotado y decapitado por las fuerzas represivas. El Movimiento Popular de Liberación “Cinchonero”, MPL-C, que actuó en la lucha armada por los años 80, llevó su nombre en homenaje a Serapio Romero.

Acuerdo de caballeros

En un barco estadounidense, anclado en Puerto Cortés, el general Miguel Dávila y el general Manuel Bonilla acuerdan hacer la paz. Uno liberal, el otro conservador.

El general Manuel Bonilla había desembarcado en La Ceiba, financiado por Samuel Zemurray, dueño de la Cuyamel Fruit Company, junto a dos aventureros norteamericanos. Lee Christmas y su socio y amigo Guy “Ametralladora” Maloney. Los “matones” yanquis comandaron las operaciones. Con muchas municiones y armamentos que recibieron de los Estados Unidos, fácilmente derrotaron a las fuerzas de Dávila.

A bordo del “Tacoma”, los dos hondureños se ponen de acuerdo, bajo la supervisión del cónsul estadounidense Thomas G. Dawson. Cinco meses después Manuel Bonilla asume la presidencia y a los pocos días, mediante decreto número 78, se ceden en arrendamiento, al señor Samuel Zemurray, diez mil hectáreas de tierras. Con razón afirmaba Zemurray: “En Honduras un diputado es más barato que una mula”.

Las bananeras

Ferrocarril a cambio de tierras, era el gran negocio de los políticos hondureños, y también de los dueños de las bananeras. “Ustedes construyen una cantidad determinada de kilómetros de vías férreas y se le otorgan, en concesión, tierras para sus plantaciones”. El promedio era de 50 hectáreas por cada kilómetro de vía férrea.

Los empresarios no podían creer la oferta: “construimos líneas férreas, que las necesitamos para el transporte del banano desde nuestras plantaciones a los puertos de exportación, y encima, nos ofrecen las mejores tierras del país”. “Okey”, contestaban los hermanos Vaccaro (Standard Fruit Company), Samuel Zemurray (Cuyamel Fruit Company) y los representantes de la United Fruit Company.

Cada empresa amparaba a sus políticos, los promovía, financiaba y… en muchos casos los empleaba en sus firmas. La cuestión era que esos políticos tenían que alcanzar niveles de decisión para favorecer con su influencia a la empresa tutora.

A raíz de esto, las disputas entre las bananeras y “sus” políticos provocarían sangrientas guerras civiles. Así, durante más de treinta años los hondureños se desangraron en luchas intestinas. Lo común era que la United Fruit Company financiara al Partido Liberal, y la Cuyamel Fruit Company al Partido Nacional (conservadores), pero esto podía cambiar. En 1929 la United Fruit se unificó con la Cuyamel. Mágicamente acabaron las guerras civiles, una sola empresa empezaba a monopolizar la producción bananera de Honduras.

De “Pocho” Morales a Mister Morales

Allá por 1920 un joven estadounidense, residente en Honduras, Franklin “Pocho” Morales salva a una joven mujer que se estaba ahogando. Resulta que la muchacha era hija de un influyente senador norteamericano. Este señor, sumamente agradecido del gesto solidario del joven, quiere recompensarlo de alguna manera. Franklin trabajaba como barman en un distinguido hotel de Tegucigalpa y estaba en Estados Unidos de visita. Tomándose su tiempo, pensó y le pidió al senador que lo promoviera como cónsul en Honduras, argumentando que, por su trabajo, conocía a todos los políticos de importancia de ese país. El senador analizó la solicitud y le comentó a Franklin que esos cargos estaban destinados únicamente al personal de carrera, pero que tuviera paciencia dado que estaba haciendo las consultas pertinentes.

Franklin Morales no pudo ser cónsul de Estados Unidos en Honduras, las leyes norteamericanas se lo impedían. Pero como bien había prometido el senador, el “Pocho” Morales fue recompensado, y en enero de 1924 fue designado embajador de los Estados Unidos en Honduras. Más tarde Mister Morales se haría famoso al llamar, sin autorización del Congreso de Estados Unidos, a 200 marines para proteger su legación en Tegucigalpa.

Dictaduras

Era la vuelta a la “Edad de Piedra” en Centroamérica. Jorge Ubico gobernaba en Guatemala y coleccionaba estatuas y estatuillas de Napoleón con la misma pasión con que asesinaba a sus opositores; Maximiliano Hernández Martínez “El Brujo”, mandaba matar campesinos en El Salvador con la conciencia tranquila, porque sostenía firmemente que "es un crimen mayor matar a una hormiga que a un ser humano, ya que el hombre vuelve a nacer después de muerto mientras que la hormiga muere para siempre"; Anastasio Somoza se adueñaba de Nicaragua luego de asesinar a Sandino y, en Honduras, llegaba al poder Tiburcio Carías Andino.

De la mano de la United Fruit Company, Tiburcio, jefe del Partido Nacional (conservadores), gobernará despóticamente el país durante 16 años. Corrupción, represiones sangrientas, persecuciones y demás arbitrariedades caracterizaron al gobierno dictatorial; siempre con la complacencia de los Estados Unidos y en particular de las bananeras.

“Magno gobernante”, “caudillo laborioso”, “paisano destacado”, “máximo hombrón”, “preclaro estadista”, “gobernante modelo” y “conspicuo político”, eran las formas en que sus acólitos se dirigían a él. Estos mismos aduladores decretaron el día 14 de marzo, fecha del nacimiento de dictador, como “Día de la Paz y de dar Gracias a Dios”.

Carías y Gálvez

La caída de los regímenes de Hernández Martínez y Jorge Ubico envalentonaron a los opositores del dictador Carías Andino. En San Pedro Sula una importante manifestación irrumpía para pedir la renuncia del presidente y la realización de elecciones libres y democráticas. La marcha fue pacífica y sin ningún incidente. Horas antes el Ministro de Guerra, Juan Manuel Gálvez había dado plenas garantías a los manifestantes. Patrullas de soldados y policías vigilaban la marcha. El propio presidente Carías había trasladado de Olancho al mayor Ángel Funes para que se hiciese cargo del operativo.

La marcha duró una hora, y al finalizar un manifestante, el doctor Antonio Peraza, solicitó a Funes permiso para dirigir unas palabras. Pero Funes no aceptó. El periodista Alejandro Irías se acercó al mayor para tratar de convencerlo, mientras tanto Peraza se dirigió al público diciendo: "Pueblo sampedrano, habéis dado una muestra más de verdadero civismo; la patria os lo agradece, ¡viva Honduras!". Cuando escuchó Funes la voz del orador desenfundó su pistola y le asestó un balazo mortal al periodista Alejandro Irías. “Sigan la movilización, hijos de puta”, gritó otro militar. Y como si esa fuera la señal, comenzaron los policías a disparar sus ametralladoras de mano, fusiles y pistolas.

Más de cien personas murieron en lo que se llamó la “Masacre del 6 de julio”. Tiburcio Carías Andino gobernaría cinco años más. Lo sucedería su Ministro de Guerra, Juan Manuel Gálvez, hombre también de la United Fruit.

Fabio Bernardino Cárcamo [Honduras] La gesta de Morazan (mural)

Juan Pablo Wainwright

En las mazmorras del dictador Jorge Ubico, un hombre era torturado salvajemente. Tras recobrar el conocimiento, la víctima alcanza a decirles a los torturadores que puede ofrecerles revelaciones extraordinarias, pero que sólo lo hará frente al presidente guatemalteco.

-¿Qué tiene usted que revelarme?, pregunta el General Ubico apersonándose en el Penal.

-Lo he llamado para decirle que Usted es un miserable, un verdugo y una bestia humana-. Acto seguido le escupe la cara al dictador. Ubico tiembla de rabia y le cruza un latigazo en la cara.

Juan Pablo Wainwright había nacido en Santa Bárbara, Honduras, en 1894. A los 16 años partió de su casa para unir su destino a los pobres de la tierra. Trabajó de obrero, pescador, mozo, campesino y marinero. Recorrió Estados Unidos, Alaska, África, el lejano Oriente y se alistó como soldado en la Primera Guerra Mundial. En 1920 regresa a Honduras y ya es dirigente de las primeras huelgas contra las empresas bananeras del país.

Wainwright es uno de los fundadores de la Federación Obrera Hondureña (FOH) y del Partido Comunista Hondureño (PCH). Acusado de sedición, es encarcelado durante el gobierno de Mejías Colindres, pero logra fugarse del Castillo de Omoa. Huye a Guatemala y reinicia sus actividades políticas y sindicales.

La dictadura de Ubico lo encarcela junto a otros militantes comunistas. Todos son absueltos menos él. En febrero de 1932, luego del incidente con el dictador, sufre la pena capital. Frente al pelotón de fusilamiento grita a viva voz: “¡Viva la internacional comunista! ¡Viva la clase obrera! ¡Abajo el capitalismo y sus lacayos!”.

Sonetos y antiimperialismo

Froylán Turcios, escritor, poeta y periodista, ponía su pluma al servicio de la causa nacionalista latinoamericana. Y más aún, unos pocos años después funge como representante internacional del General de Hombres Libres, Augusto Sandino. Más allá de las desavenencias que se produjeron entre ellos, Sandino supo estimarlo como un hombre valiente y honesto.

En “Oración al Hondureño”, el literato escribe: “Y no olvidaré jamás que mi primer deber será, en todo tiempo, defender con valor su soberanía, su integridad territorial, su dignidad de nación independiente; prefiriendo morir mil veces antes que ver profanado su suelo, roto su escudo, vencido su brillante pabellón”.

Sobre el escritor Turcios, diría Rubén Darío: “Es un caso típico de nuestra zona: produce libros, escribe periódicos y hace revoluciones”.

Lorenzo Zelaya

De jovencito trabajó para la Tela Rail Road Company, empresa subsidiaria de la United Fruit Company. Allí conoció en carne propia la explotación a que eran sometidos los trabajadores del banano.

Su lucha sindical lo lleva a la presidencia de la Federación Nacional de Campesinos de Honduras, FENACH. Ferviente luchador por la Reforma Agraria, sufrió cárceles y persecuciones.

Lorenzo Zelaya se preparó políticamente pero murió asesinado junto a otros seis hombres, cuando se iba a incorporar a la guerrilla, el 30 de abril de 1965 en la Montaña de El Jute.

Cuenta Doña María, viuda de Lorenzo Zelaya, que antes de partir le había dicho:

- Me voy porque quiero ayudar al pueblo-.

- ¿Pero usted no piensa en sus hijos?, ¿no piensa usted que puede fracasar?, ¿me ama a mí?, le pregunté.

-Cierto, la amo, pero yo tengo que luchar. Yo amo al pueblo y los amo a ustedes. Yo quiero ver crecer a mis hijos con usted, pero la lucha así es, y yo he nacido para defender al pueblo. Yo amo al pueblo y los amo a ustedes-, contestó Lorenzo.

Golpe, guerra y bananagate

El general Oswaldo López Arellano deja el poder inmediatamente después que el gobierno de Estados Unidos le baja el pulgar. Se había descubierto que, para frenar un alza de impuesto a las exportaciones, la United Brands había sobornado al primer mandatario y a altos funcionarios del gobierno.

En 1963, López Arellano había dado un Golpe de Estado. Desde el gobierno disolvió el Congreso, prohibió la actividad política, declaró el estado de excepción y justificó su accionar por la “amenaza comunista”.

Seis años después, a causa de la expulsión de salvadoreños, que a su vez habían sido expulsados de su propia tierra por la voracidad de los terratenientes, y, con la excusa de la rivalidad surgida entre ambos países por la disputa en las clasificatorias al mundial de fútbol del ’70, se desata una guerra fratricida que fue conocida con el frívolo nombre de “La Guerra del Fútbol”. Cien horas duró el conflicto. Más de cuatro mil muertos fue el saldo.

Negroponte

Tras el triunfo del sandinismo en Nicaragua los norteamericanos reforzaron su presencia militar en Honduras. Con el presidente Carter se incrementó la ayuda militar a 3.5 millones de dólares. Apenas cuatro años después, en 1984, la llamada ayuda militar estadounidense ascendía a 77.5 millones de dólares.

Pero más allá de esa “ayuda”, tanto el ejército, como los “contras” y los escuadrones de la muerte también recibían financiamiento a través del narcotráfico. Ya ha quedado demostrado cómo, con el dinero de la droga, la CIA y la embajada de Estados Unidos adquirían armas, las cuales eran transportadas a Honduras para armar a las fuerzas represivas.

Todo esto fue gracias a la gestión de John Demetri Negroponte, quien fue embajador entre 1981 y 1985. Su tarea ahí era lograr la caída del gobierno sandinista de Nicaragua y para eso se crearon, armaron y entrenaron los “contras”, mercenarios que debían enfrentar y derrocar al ejército sandinista. Estos mercenarios, se hicieron famosos por haber cometido toda clase de abusos y crímenes contra la población civil nicaragüense, salvadoreña y hondureña.

Negroponte sigue ocupando altos cargos en el Departamento de Estado, como también sigue afirmando que: “es simplemente falso que existían escuadrones de la muerte en Honduras”.

"Mi Biblia es mi protección"

En 1982 el general Gustavo Álvarez Martínez, entrenado en los Estados Unidos e íntimamente vinculado a la CIA y a la Castle & Cooke (antigua Standard Fruit Company), pasó a ser el “hombre fuerte” de Honduras. Como Jefe del Consejo Superior de las Fuerzas Armadas, uno de sus primeros actos fue desmantelar las cooperativas bananeras.

Con instructores argentinos –a quienes admiraba por la forma en que estaban combatiendo la “subversión” en su país- y la CIA, creó el siniestro Batallón 3-16. La cantidad de crímenes cometidos por los miembros del Batallón, a las órdenes de Álvarez, se desconoce aun, pero se estima en cientos. Torturas, asesinatos y desapariciones fueron los métodos utilizados por este cuerpo de militares bajo la anuencia del gobierno estadounidense y del embajador Negroponte.

En 1983, el gobierno de Reagan lo condecoró con la Legión de Mérito por "promover el éxito del proceso democrático en Honduras". Su amistad con Donald Winters, jefe de la CIA en Honduras, era tan estrecha que cuando Winters adoptó una niña le pidió a Álvarez que fuera su padrino.

En marzo de 1984 Álvarez cayó en desgracia. Por un tema vinculado a la malversación de fondos fue deportado a Costa Rica. De allí se fue a vivir, junto a su familia, a Miami.

A los años, convertido en un fanático predicador decidió regresar a Honduras. "Mi Biblia es mi protección", contestaba ante la pregunta si no tenía miedo en regresar a su país después de lo ocurrido.

Pero la Biblia es sabia. En enero de 1989 un comando del Movimiento Popular de Liberación “Cinchonero”, MPL-CH concretó un acto de justicia popular y llenó su cuerpo de plomo.

Honduras: Centro del mundo

Para los Estados Unidos, durante la década del ’80, Honduras era una pieza clave del rompecabezas centroamericano. En Nicaragua había triunfado el Frente Sandinista, en El Salvador la guerrilla avanzaba peligrosamente, en Panamá el General Omar Torrijos había encendido la tea del nacionalismo militar y en Guatemala la insurgencia también actuaba.

Al imperialismo yanqui le quedaba acudir a Honduras y Costa Rica, mas este último no tenía fuerzas armadas. La opción entonces era reforzar, en todo lo posible a los militares catrachos, como también desplegar fuerzas propias en territorio hondureño.

De enero a agosto 1983 se llevaron a cabo las maniobras denominadas Ahuas Tara I, realizada en la zona fronteriza con Nicaragua Allí participaron 1660 efectivos norteamericanos que, con 4 mil hondureños, establecieron amplias infraestructuras militares en Honduras.

Desde agosto de 1983 a febrero de 1984, en el Ahuas Tara II, 10 mil efectivos norteamericanos y 5 mil hondureños simularon una invasión naval a la región.

Entre abril a junio de 1984, las maniobras Granadero I incluyeron mil efectivos norteamericanos más un batallón de ingeniería, sumados a tres mil hondureños y un número no determinado de salvadoreños. En dicho operativo, se construyeron pistas militares en la frontera hondureña, como también ejercicios militares de contrainsurgencia y rápido despliegue.

Michael Sheehan, capitán de las operaciones de fuerzas especiales del ejército yanqui, resumió la perspectiva estadounidense sobre Honduras: "Este basurero es el centro del mundo ahora".

Made in USA 1

Mano de obra barata y leyes de “flexibilización” laboral tentaron a las grandes empresas capitalistas para afincar maquilas en todo el sur del planeta. En Honduras actualmente funcionan cerca de 230 de ellas, que ocupan alrededor de 130.000 trabajadores. Una empresa maquiladora puede operar en Honduras de tres maneras; por medio de la Zona Libre (ZOLI), por medio de las Zonas Industriales de Procesamiento (ZIP) y como empresa de Régimen de Importación Temporal (RIT). Con cualquiera de estas modalidades están exentas de impuestos. De las que operan, 95 son estadounidenses, 63 asiáticas, 58 hondureñas y 14 de otros países.

Los sueldos en una maquiladora oscilan entre 130 y 150 dólares por mes, con jornadas laborales que van entre 10 y 12 horas. SETISA, una de las maquiladoras radicadas en Honduras y de capital estadounidense, por ejemplo, paga 0.90 dólares por una hora de trabajo, durante la cual se confecciona una camiseta marca Sean John, que en cualquier tienda de Nueva York se vende a 40 dólares.

Cuenta una trabajadora de esta empresa: “Cuando Bárbara y Charlie me mostraron el precio de una camisa Sean John, no pude creerlo. Sabíamos que eran caras. Pero qué sorpresa darnos cuenta que valen 40 dólares. Las trabajadoras en Honduras nunca imaginamos que podría costar tanto. Nosotras producimos más de mil de estas camisas por día, y una sola camisa pagaría más que mi salario de una semana”.

Made in USA 2

Un poco más de 500 jóvenes asesinados fue el saldo del accionar de las bandas delictivas en Honduras durante el 2007. La Pandilla 18 y la Mara Salvatrucha nacieron en Los Ángeles, Estados Unidos allá por los años 80. Muchos jóvenes de ambas organizaciones fueron deportados por el gobierno estadounidense por diferentes razones, otros regresaron por su propia cuenta. A la delincuencia juvenil ya existente en Honduras, como en otros países de Centroamérica, se le sumó este nuevo artículo de importación. Cerca de 100 mil jóvenes están involucrados, de una u otra manera a estos grupos armados. Sus edades oscilan entre 12 y 25 años.

Los candidatos del bipartidismo propusieron varias ideas para solucionar el tema de la delincuencia. Unos sostuvieron que había que, previo democrático referendo, implantar la pena de muerte; los menos duros hablaron de represión, duplicar las fuerzas policiales y aumentar las condenas.

Las maras y pandillas viven, fundamentalmente, del tráfico de estupefacientes y del sicariato, están vinculadas a los grandes cárteles mexicanos y colombianos y son, sin duda, un subproducto del capitalismo de Estados Unidos, principal país del mundo en el consumo de drogas.

Made in USA 3

Allá por la “Era Reagan”, cuando los Estados Unidos y toda la oligarquía centroamericana luchaban contra el sandinismo, se instala en Honduras la Base Enrique Soto Cano. Esta base militar fue utilizada como centro de operaciones de los mercenarios contratados por los Estados Unidos para derrocar al gobierno sandinista en Nicaragua. Conocidos como la “contra”, esta fuerza paramilitar fue instruida por funcionarios de la CIA y militares estadounidenses, contando entre otros al tristemente célebre Oliver North. Desde la Base, se planificaban y lanzaban los operativos que costaron la vida de miles de nicaragüenses, hondureños y salvadoreños.

Soto Cano cuenta con una pista capaz de recibir grandes aviones destinados al transporte de tropas. Actualmente residen cerca de 600 militares estadounidenses y es sede de Fuerza de Tarea Conjunta Bravo.

Según ellos, la misión de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo es “incentivar la unión y llevar a cabo ejercicios de inter agencia en el Área de Operaciones Conjunta, para realizar seguridad y cooperación regional y apoyar el desarrollo democrático”. Entre otros actos de “acción humanitaria”, en su página web, destacan la donación de 700 mochilas para niños y niñas hondureñas, como la de 320 pares de zapatos destinados a tres orfanatos. Aunque la Constitución de Honduras no permite legalmente la presencia militar extranjera en el país, nada indica que existan planes de desalojo.

Política y dinero

“La alianza con el ALBA es como regresar al pasado en donde los izquierdistas, comunistas manejaban la economía de los países”, señaló el empresario Miguel Facussé ante la iniciativa del presidente Zelaya de incorporarse a esa organización.

El “Club de Coyolito” o el “Club de la Americana” son los espacios donde se reúnen los ricos y famosos de Honduras. Por allí desfilan los Rosenthal, los Ferrari, los Canahuati Larach y los Facussé, los Nasser, los Lamas, los Kafie… los dueños de Honduras. Según un medio periodístico, un funcionario del gobierno de Zelaya, que no quiso identificarse, señaló que estos empresarios fueron claros cuando hablaron con el primer mandatario: "Ustedes son temporales, en cambio nosotros somos permanentes. Queremos que se nos consulte en las decisiones, queremos contratos y participar de las licitaciones, opinar sobre algunos nombramientos de funcionarios públicos y contratos de publicidad con el Estado".

El club de Coyolito

Coyolito es un lugar paradisíaco ubicado en la isla de Zacate Grande, en el Golfo de Fonseca. Allí han levantado suntuosas residencias los poderosos empresarios hondureños. Es el paraíso de los ricos y famosos de Honduras.

Dado que el lugar es demasiado bello para que lo disfruten los pobres, los capitalistas catrachos no han dudado en comprar las tierras del lugar a precios irrisorios, cuando no han apelado al desalojo directo de sus pobladores. Tras despojar a punta de pistola a varias familias del lugar, los Facussé y los Nasser, se han adueñado de importantes terrenos que no eran de ellos. Los lugareños, desde hace ya unos años se han organizado para defender sus derechos, mas la justicia no llega, y últimamente han sido víctimas de intimidación, persecución y amenazas por parte de personal armado que actúa al servicio de los empresarios. Club de Coyolito es el nombre con que se denomina al grupo de oligarcas que ahora mantiene lujosas residencias de veraneo en ese lugar. Desde allí, las familias prominentes de Honduras organizan bodas, fiestas, agasajos, reciben a visitantes extranjeros y también, parece ser, previa escala por la Base de Soto Cano, organizan golpes de Estado.

Los “dueños de Honduras” también poseen los medios


Ernesto Carmona   /   Argenpress

 

En Honduras existen cuatro diarios de circulación nacional, propiedad de tres familias, en tanto la radio y televisión están controladas por un cuarto grupo, de acuerdo a un informe de la periodista hondureña María Teresa Castellanos. También tienen relevancia dos revistas de papel, una de ellas en inglés. Un reducido grupo de empresarios que se apropió del "derecho" a informar monopoliza "la libertad de expresión" puesta al servicio de sus propios intereses económicos y políticos, a la vez que explota una rentable veta de negocios.

La prensa escrita

Dos grandes diarios -El Heraldo y Tiempo- se editan en Tegucigalpa -la capital-, mientras los dos restantes -La Tribuna y La Prensa- se publican en San Pedro Sula, la segunda ciudad del país. Los diarios de circulación nacional de San Pedro Sula tienen tanta relevancia como los que se publican en la capital.

La Tribuna, de San Pedro Sula, tiene como principal accionista al ex presidente de Honduras Carlos Roberto Flores Facussé (1998-2002), del partido Liberal (PL), quien es hijo de Oscar Flores, un famoso periodista, y sobrino de Miguel Facussé, influyente terrateniente. Este partido Liberal fue fundado en 1891 y es el mismo partido del Presidente Manuel Zelaya.

El PL de Honduras tienen un perfil socialdemócrata de derecha, pero a través de su historia absorbió a grupos progresistas, como la facción Alianza Liberal del Pueblo (Alipo), heredera de la Izquierda Democrática, que fue implantada en el seno partidario, en la década de 1980, por los hermanos Jorge Arturo y Carlos Roberto Reina Idiáquez, elegido presidente años más tarde. En definitiva, es un partido al que pertenecen individuos de extrema derecha, como Roberto Micheletti, y figuras progresistas como Manuel Zelaya.

Alipo se propuso contrarrestar la política exterior del presidente y correligionario Roberto Suazo Córdova, juzgada demasiado complaciente con Estados Unidos y la guerrilla Contra-sandinista nicaragüense fomentada por el gobierno de Ronald Reagan, cuyas incursiones terroristas fueron fraguadas desde bases en territorio de Honduras, agudizando tensiones cuasi-bélicas permanentes con Nicaragua, originadas en un antiguo conflicto fronterizo.
La Prensa, también de San Pedro Sula, pertenece a la familia que hoy encabeza Jorge Canahuati Larach, propietaria también de El Heraldo de Tegucigalpa. Fundado en 1964, el diario La Prensa mantiene corresponsales en las principales ciudades del país y asegura poseer una "circulación mínima" de "50.000 ejemplares, en formato tabloide".

Según una ampulosa monografía de Bayron José Guevara Calderón, titulada "Medios de comunicación social a nivel mundial y en Honduras", desde "los albores de su existencia [...], el diario optó "por dejar atrás los sectarismos partidarios del pasado y desarrollar en forma sistemática una visión científica, profesional y objetiva de su tarea en la sociedad hondureña". Por lo tanto, "así, decidió apoyar no a un partido o un grupo, sino al concepto doctrinario de la democracia",... entendida como el escenario instrumental de la economía de mercado en beneficio de unos pocos.

Naturalmente, la línea editorial de La Prensa está adscrita al neoconservadorismo en boga. "En el campo económico, ámbito fundamental de recuperación y desarrollo de las sociedades, La Prensa ha planteado desde sus inicios la necesidad de que el país se abra a los conceptos –modernos y enriquecedores– de la economía de mercado. Para lograr ese propósito (promover la democracia y la libre empresa) el periódico tiene como política contratar los mejores talentos en la profesión periodística y no es ninguna casualidad que, como fruto de su trabajo, La Prensa sea el diario de mayor circulación en Honduras" (Guevara Calderón).

El Heraldo, de Tegucigalpa, fundado en 1979 por Jorge J. Larach, también hoy está a cargo del descendiente Jorge Canahuati Larach, miembro de comisiones de notables siempre cercanos al presidente de turno y proveedor de armas ...y medicinas del Estado. El periódico comparte una red de corresponsales con La Prensa, de San Pedro Sula, que pertenece a la misma familia propietaria, y al igual que ese diario, afirma poseer una "circulación mínima de 50.000 ejemplares, en formato tabloide".

Tiempo, de Tegucigalpa, pertenece Jaime Rosenthal Oliva, un empresario y banquero dedicado también a la política, secretario general del partido Liberal, candidato en varias oportunidades -sin ningún éxito- a la presidencia de la República. En noviembre 2005, cuando ganó las elecciones presidenciales su correligionario José Manuel Zelaya Rosales, el banquero Rosenthal Oliva anunció que no continuará buscando más la Presidencia de la República, porque "su período de servicio público ya finalizó",...pero "sí seguirá apoyando a Honduras y a su Partido Liberal, para que cada día sean mejores" (La Tribuna, 25 de noviembre 2005).

Castellanos dijo que "la orientación ideológica [de estos cuatro diarios] es de derecha: Realmente los cuatro comparten la línea de derecha, pertenecen a empresarios que mantienen a estos diarios como una empresa mercantil y sus vínculos con los grupos de poder político son muy estrechos, porque ellos mismos pertenecen también a esos grupos de poder. Como dije, Flores Facussé fue presidente de la República y Jaime Rosenthal ha intentado serlo en cuatro o cinco ocasiones".

En Honduras, se alternan en el poder el PLH y el Partido Nacional de Honduras (PNH), fundado en 1916, más o menos como lo hacen republicanos y demócratas en EE.UU. Según el mismo Rosenthal, "la tendencia es dos veces los liberales y una vez los nacionalistas..." El presidente saliente en 2006, Ricardo Maduro Joest, del PNH, fue antecedido por dos administraciones liberales consecutivas -de cuatro años cada una-, la de Carlos Roberto Reina Idiáquez (1994-1998) y la de Carlos Roberto Flores Facussé (1998-2002).

Aunque en Honduras existen por lo menos otras tres tiendas políticas de menor influencia (Partido Demócrata Cristiano de Honduras, PDCH, fundado en 1980; Partido Innovación y Unidad, PINU, fundado en 1971; y Partido de Unión Democrática, PUD, fundado en 1993), impera de hecho un sistema bipartidario.

El régimen bipartidista consiste en una suerte de juego exclusivo de la misma gente, como si todo el país fuera un gran campo de golf donde compiten sólo dos rivales ...pero del mismo club. "Liberales y nacionalistas somos amigos, vecinos, hemos ido a los mismos colegios y universidades, todos tenemos el deseo de sacar a los hondureños de la pobreza, que den más oportunidades de trabajo, garantizando un clima de confianza y seguridad para el futuro" (Rosenthal).

Los gobiernos se alternan y cambian, ...para que todo siga más o menos igual ...o peor. "Estoy confiado en la gente que quiere un cambio y alternatividad en el poder; con mucho orgullo veo que los hondureños estamos en una verdadera fiesta cívica, olvidando las diferencias, ejerciendo el derecho con entera libertad y democracia. Es un gran camino que hemos recorrido y espero que jamás lo cambiemos, que siempre continuemos en la misma ruta de la libertad, paz y armonía de los hondureños", dijo Rosenthal, mientras votaba en las elecciones presidenciales de noviembre 2005. Pero ahora fue uno de los estrategas empresariales del golpe contra su compañero de partido Manuel Zelaya.

La televisión

La televisión de Honduras está controlada por una sola persona, José Rafael Ferrari, también de gran presencia en la radio y presidente de laFundación Teletón. "En la TV tenemos grandes canales nacionales, aunque hoy están emergiendo nuevos canales pequeños, que se han formado últimamente", dijo Castellanos. El grupo más poderoso lo encabeza José Rafael Ferrari, propietario de una red de cobertura nacional que posee canales con distinta denominación, -Canal 5, Canal 13, Canal 7-, conformando la cadena de televisión más fuerte de Honduras.
"Toditito el complejo de la televisión, con muchísima canales y todos tienen cobertura nacional, con diferente denominación. Por ejemplo, Canal 3de Tegucigalpa es el mismo Canal 14 de San Pedro Sula, con José Rafael Ferrari como uno de sus dueños", dijo Castellanos. José Rafael Ferrari también es poderoso en el sector radio.

En resumidas cuentas, la televisión de Honduras pertenece toda a la familia Ferrari. "Otros sectores han querido crear otros canales más pequeños, Jaime Rosenthal también es propietario de uno de ellos, y existen algunos de otras familias, pero que resultan ser muy, muy pequeños...", precisó la periodista.

La radio

Las principales radioemisoras del país son HRN, La Voz de Honduras, y radio América, La Voz Popular.

HRN, fundada en 1933 por Rafael Ferrari García y controlada hoy por su descendiente José Rafael Ferrari, posee repetidoras de cobertura territorial nacional que difunden una programación con énfasis en las noticias.
Radio América, fundada en 1948 como emisora musical popular, también terminó poniendo el acento en los programas informativos. Desde 1967 está controlada por Miguel Andonie Fernández, empresario que actúa en política a través del partido Innovación y Unidad (PINU) y fue candidato presidencial en 1971.

La estación dispone de plantas repetidoras en San Pedro Sula, Choluteca, La Ceiba, Santa Rosa de Copan, Juticalpa, Siguatepeque, Tela, Puerto Cortes y Danli. La misma empresa matriz -Audio Video SA- que controla radio América encabeza una cadena que incluye a Radio San Pedro, Radio Continental, Radio Mundial (en San Pedro Sula, Cortes), Radio Stereo Ceiba (en La Ceiba Atlántida), Radio Valle (en Choluteca), Radio Moderna, Radio Universal y Cadena Radial Sonora (a nivel nacional), Super Cien Stéreo y Momentos F.M. Stéreo (ambas emisoras musicales de alcance nacional).

Andonie, que también posee otros negocios como la empresa Industria Farmacéutica, se convirtió en figura política durante la guerra con El Salvador de 1969, desde su cargo de presidente del Comité de Emergencia Nacional que capitalizó un sentimiento de unidad nacional que atemperó las pasiones políticas y sirvió de matriz a una nueva tienda partidaria que en 1971 lo catapultó como candidato presidencial del naciente partido de Innovación y Unidad, (PINU), en una contienda que ganó por estrecho margen el "nacional" Ramón Ernesto Cruz, tras firmar un pacto de gobernabilidad bipartidista con los liberales. Al año siguiente -1972-, el gobierno fue derribado por los militares que se quedaron 10 años en el poder, pero con colaboración del PNH.

"Hay muchísimas radios más pequeñas, a nivel nacional", explicó Castellanos. "En cada ciudad de los 18 departamentos de Honduras vamos a encontrar radios que no tienen alcance nacional pero posen una cobertura local que desempeña una gran función. Hay muchísimas radios en este país de 6,6 millones de habitantes".

Revistas
Hablemos Claro, fundada en 1994 por Rodrigo Wong Arévalo, con una tirada de 9.000 ejemplares, se autodefine "la primera y única revista semanal que se edita en Tegucigalpa". La misma empresa publica además la revista deportiva AS, el mensuario Hablemos Claro Financiera, Cromos ("la revista de la sociedad hondureña") y la publicación turística Come to Honduras. Para sus dueños [...] "somos en resumen, una gran revista, ¡la mejor que se ha publicado en Honduras en todos los tiempos!". Ni más ni menos...

Honduras this Week, semanario en inglés fundado en 1988, se define como propiedad de privados, independiente de los diarios hondureños y sin conexiones gubernamentales (nacionales y extranjeras), de interés para la comunidad internacional y entregado únicamente a sus lectores. Al igual que Hablemos Claro tiene una versión parcial en Internet.

Todos estos personajes son defensores acérrimos de la “libertad de prensa”, tal como la entienden la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), los diarios reaccionarios del continente como El Mercurio, las cadenas internacionales de noticias como CNN y todas cajas de resonancia del golpe en Honduras.