13/5/09

¿Qué está pasando en El Salvador?


Guillermo Romero [El  Salvador] "Los Amigos"
 Alejandro Arnulfo Galdámez

 

Después de la guerra civil se esperaba que el Frente siguiera incólume en su lucha por establecer un nuevo orden en nuestra sociedad, no más que esta vez seria desde la vía legal y electoral. Yo me involucre en la guerra civil en 1981, pero después del viraje posterior a los Acuerdos de Paz, yo renuncie a ese FMLN que se nos fue por la tangente, que se nos vació de contenido por las costuras del saco. Mucha gente hizo lo mismo, desilusionada. Mucha gente se quedo neutralizada. A muchas y muchos, la dinámica desgarradoramente impersonal de la guerra los dejo cansados de espíritu, además de darnos cuenta que muchas y muchos genuinos combatientes por la vida habían partido de este mundo cuando nos toco que contar nuestras bajas y lamer nuestras heridas al final del holocausto. La historia nos ha hecho una "mala jugada" y nos ha copado aun a pesar de nuestro esfuerzo propio.

Si, Venezuela ha jugado un rol muy activo en la política de este país y no solo en el sector popular sino a niveles burgueses también. De hecho, yo fui torturado por un policía venezolano cuando caí preso en las garras de la dictadura en 1986. El COPEI venezolano apoyo al dirigente de la burguesía liberal (demócrata-cristiana) Jose Napoleón Duarte cuando este y su partido fueron reprimidos en 1972. Bueno, para hacer un resumen justo de la presencia venezolana en El Salvador hay que decir que previo a los Acuerdos, el rol más significativo de Venezuela tuvo un carácter antifascista, pero proimperialista. El rol cambio cuando Chávez llego al poder y su antifascismo paso a ser un antiimperialismo con el ALBA y su Operación Milagro y Petrocaribe. Hay que apuntar, sin embargo, que en estas pasadas elecciones presidenciales fue un ente venezolano autollamado "Fuerza Solidaria" quien apoyo al partido derechista ARENA difundiendo una infame campaña de contrapropaganda basada en la supuesta entrega del país al poder de Chávez por medio del FMLN. 

Es interesante, sin embargo, que muy a pesar de la influencia mediática ejercida por la derecha a través de todos los medios de prensa (como en Venezuela misma durante el caracazo y luego durante el golpe de estado contra Chávez) la gente haya votado por Funes. Eso refleja (mal o bien) una cierta "madurez" política de la sociedad salvadoreña en general. Esa es quizás la segunda "ganancia" política neta de este periodo. La primer "ganancia" fue que la militancia del FMLN "puso el cuero al agua" y se logro una movilización en defensa del derecho a votar. No se quedo sentado solo esperando ir a votar. Se defendió el derecho a votar desenmascarando muy efectivamente diversos esfuerzos de la oligarquía encaminados a un fraude.

Y cualquiera podría decir que fue esa campaña mediática la que forzó a Funes a desvincularse de cualquier relación concreta suya con Chávez para poder ganar las elecciones. Desde mi rincón meditativo yo afirmo que si Funes fue capaz de hacer esa "jugada" y no solo ser hábil en destruir el ataque sino ser aun capaz de darle "jaque mate" a ARENA, fue porque la política personal de Funes esta basada en una suerte de realpolitik de post guerra fría en la que se acepta todo lo que se pueda obtener -incluso a cambio de "venderle el alma al diablo" como dice la vox populi- con tal de conseguir el fin prefijado. 

Funes no tiene compromisos ideológicos con ninguna corriente de pensamiento. El único compromiso al que Funes responde es con su propio interés personal. Nada más. 

Y no es que sea "blandengue". El es un tipo que tiene muy clara su posición de clase y si al final decidió "untarse" con el FMLN fue porque la politiquería de los partidos burgueses esta tan desacreditada que Funes "debía bajarse" de su olimpo profesional y "ensuciarse" su traje profesional con las practicas políticas traperas y rancias de la burguesía. Pero hablar de una supuesta "honestidad" de Funes acá es no solo no darnos cuenta de sus frías y calculadas actuaciones. Si Funes no se involucró en un partido burgués tradicional fue porque la burguesía no lo escogió. La burguesía siempre ha tenido mejores partidos con intereses económicos grandes. Funes era para la burguesía un simple alfil o pelagatos sin gloria. Los objetivos personales de Funes, sin embargo, están enmarcados dentro de la realpolitik establecida por el sistema burgués. Funes quería escalar y conquistar el sistema burgués pero dentro de la misma ideología del interés personal. La selección de Funes como candidato presidencial fue una decisión de la elite burocrática y es la expresión de la naturaleza y esencia de la misma y sucedió como la vox populi dice: “en el país de los ciegos, el tuerto es rey”. La lealtad de clase de Funes se fusionó con las ansias de poder de la elite burócrata del FMLN. Si Funes "paro las orejas" con el FMLN fue porque la elite burócrata venia - desde tiempos atrás - expresándose con una verborrea entreguista y oportunista. Esa fue la "convergencia" de Funes y la cúpula del FMLN. 

El análisis que recibiste ha estado en circulación desde diciembre 2008 y lo he hecho desde una perspectiva no partisana, aunque por las influencias obviamente marxistas en el documento, este ha acabado por ser publicado por medios marxistas. Previo a este, yo escribí otros análisis relacionados a la situación del país a nivel general y en uno de ellos establecí que el país es objetivamente una colonia de Estados Unidos y de hecho predije que la elite burócrata del FMLN daría el giro actual. En realidad yo he estado vigilando la actuación del FMLN (o como la elite dice, su "evolución", que no es mas que un eufemismo de mala muerte asignado a su "derechización" total) desde 1981.

Pero para no inundarte con un enfoque meramente "nacionalista" sobre la política de El Salvador, he de agregar a todo este aquelarre la otra observación mayor que no incluí en el documento pero que estoy desarrollando ya en el próximo análisis: Funes es el ave fénix que surge de las cenizas de la destrucción del Consenso de Washington en América Latina. Funes representa la reconstrucción de ese consenso imperial en nuestra región. Funes no solo rechaza el socialismo (porque el no lo es ni esta interesado simple y sencillamente porque no "ofrece" ser buen "negocio") sino cualquier expresión que cuestione el Consenso de Washington. Y no es casualidad que Funes se identifique con Lula porque Lula incluso se ha pronunciado contra el marxismo y contra el socialismo. La "marea de izquierda" que ha estado inundando la mayor parte de América Latina lo ha hecho con distintas expresiones políticas que han roto con el Consenso. En El Salvador con Funes, por el contrario, si ves muy detenidamente, TODAS las políticas y el mismo programa de gobierno de Funes han tenido la fina particularidad de no cuestionar o de "hacerse el loco" con el orden neoliberal y neocolonial imperante. El gobierno de Funes, en este sentido, es (tristemente) el programa de salvación del Consenso de Washington en América Latina.

Post Scriptum

Incluyo los vínculos de las páginas Web donde se encuentran algunas declaraciones de Mauricio Funes en la prensa:

- Funes el desmemoriado –Página 12

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-111570-2008-09-14.html

- “Yo voy a conducir el Estado y no vamos a construir socialismo”

http://www.elfaro.net/secciones/Noticias/20071008/noticias4_20071008.asp

“No es el FMLN el que va a gobernar”, asegura Funes

http://www.elecciones2009.elfaro.net/Noticias46.html

- Empresarios y presidente electo hacen las paces 

http://www.elsalvador.com/especiales/2009/transicion/nota.asp?ida={7E737924-79C4-45C4-8C88-BF9CEEA91924}

- ANEP apoya gobierno de Unidad Nacional

http://www.diariocolatino.com/es/20090318/nacionales/64905/?tpl=69

- Funes dice estrechará lazos con EEUU
http://oscarmonzondeleon.wordpress.com/2009/03/31/funes-dice-estrechara-lazos-con-eeuu/

- Ni abolir el dólar ni el TLC ni unirse al ALBA, dice Mauricio Funes
http://archivo.contrapunto.com.sv/index.php?option=com_content&task=view&id=219&Itemid=112&ed=11

- FMLN se retracta de discurso antiimpunidad 
http://www.elfaro.net/secciones/elecciones2009/20080901/elecciones7.asp
- Confirman nombres de gabinete de Funes ¿Le parecen bien?
http://www.lapagina.com.sv/nacionales/7503/2009/04/24/Confirman-nombres-de-gabinete-de-Funes-Le-parecen-bien

Los aspectos geopolíticos de la crisis en Nepal


Arte budista de Nepal [Ver nota explicativa al final]

Alberto Cruz

 

El ejército y el poder en Nepal intentan hacer lo mismo que en otros "procesos de paz", pero la guerrilla maoísta (a diferencia de las centroamericanas) no traga

El proceso de reformas impulsado por los maoístas en Nepal se ha visto frenado de golpe. Tras nueve meses de encabezar un gobierno de coalición, en el que como principales éxitos –por no decir los únicos, y estos aspectos se abordarán en un artículo posterior- hay que mencionar la abolición de la monarquía, la proclamación de la República Democrática Popular Federal y las reformas en el sector fiscal (con un incremento de la recaudación del 35’4%) el primer ministro ha dimitido en protesta por la decisión del presidente de reponer en su cargo al jefe del Ejército, previamente destituido por el gobierno ante las reiteradas muestras de desobediencia y, en especial, por su oposición a cumplir uno de los aspectos claves del acuerdo de paz firmado en 2006 y recogido en la constitución provisional que rige en estos momentos: la incorporación de los combatientes maoístas al Ejército.

El plazo inicial impuesto por el gobierno presidido por los maoístas, que dicha incorporación se haría en seis meses, ha sido sobrepasado con creces y no hay visos de que se logre. Si ello no fuese así, los maoístas habrían perdido en el ámbito político lo logrado en el campo de batalla durante los 10 años de guerra popular prolongada que mantuvieron. La pretensión maoísta, avalada por los diferentes acuerdos firmados y que se han convertido en papel mojado una vez que los combatientes del Ejército Popular de Liberación quedaron acantonados en 7 grandes campamentos y en otros 21 más pequeños y sus armas guardadas en contenedores bajo control de la ONU, era que uno de sus comandantes fuese nombrado General de División del nuevo Ejército y varios otros brigadieres. El grueso de combatientes debería incorporarse en pleno para que así se eliminase de raíz la posibilidad de un golpe reaccionario, se subordinasen los militares al poder civil y se convirtiese ese nuevo Ejército en una herramienta más del cambio social. Otros podrían quedar incorporados en las fuerzas de policía y en las de fronteras.

Eso era lo que el Partido Comunista de Nepal (maoísta) decía en agosto de 2008, cuando después de cuatro meses logró formar gobierno pese a haber perdido la presidencia del país, en manos de un reaccionario del Congreso Nepalí, el partido tradicional de los caciques y terratenientes y aliado natural de India. Poco tiempo más tarde, en noviembre de 2008, el PCN (m) celebró un Consejo Nacional en el que llegó a la conclusión de que estaban en el gobierno, pero no tenían el control del Estado y consideraban que los principales obstáculos eran el Ejército y los países que tradicionalmente han tenido influencia en los asuntos internos de Nepal, como India, EEUU y Gran Bretaña.

Esto mismo es lo que acaba de manifestar el ex primer ministro, Pushpa Kamal Dahal, conocido como “Prachanda”, al manifestar que el Partido Comunista Unificado de Nepal (maoísta) –nuevo nombre tras el proceso de unificación con el Partido Comunista de Nepal (Centro de Unidad) realizado en enero de este año- es el único que no sirve a los intereses imperialistas: “El jefe del Ejército está ridiculizando la supremacía civil y los partidos que le apoyan son antinacionalistas, antidemocráticos y agentes de fuerzas reaccionarias extranjeras” (1). Frente a ello, el PCUN (m) va a poner en marcha un movimiento que “recupere la supremacía del pueblo”.

No lo tiene fácil, como no lo ha tenido en los nueve meses que ha estado en el gobierno. Aunque las movilizaciones maoístas se están produciendo a diario con la finalidad de que el presidente de Nepal dé marcha atrás y acepte el despido del jefe del Ejército, el llamamiento a la calle no tiene otra pretensión que servir de presión para una nueva negociación con las formaciones que hasta ahora estaban incluidas en el gobierno de coalición, los socialdemócratas de la Unificación Marxista Leninista (a pesar de tener este nombre) y los derechistas del Foro de los Derechos del Pueblo Madhesi. Y estas formaciones no tienen ningún interés en un cambio político que trastoque la correlación de fuerzas y haga perder a las clases reaccionarias de Nepal el poder que detentan, para lo que saben tienen el respaldo de dos importantes potencias imperialistas: India y Estados Unidos.

Estas dos potencias son las que están desestabilizando el proceso nepalí desde el mismo momento del acuerdo de paz en 2006 -las movilizaciones de masas fueron suspendidas por la presión de India (2)-, se acentuaron con la formación del gobierno interino (3) y comenzaron a ser descaradas cuando el ex primer ministro realizó un hecho que trascendió el simbolismo: su primera visita como jefe del gabinete no fue a India, como todos sus predecesores habían hecho en un símbolo de vasallaje, sino a China. Ya lo había manifestado en su toma de posesión “Prachanda” al afirmar que iba a hacer de Nepal “el eje del comercio entre China e India”, pero lo que no era más que una expresión retórica pasó a convertirse en realidad con ese viaje.

La injerencia India

El gobierno de Nueva Delhi consideró el hecho como una auténtica afrenta. El objetivo del imperialismo indio era, y es, eliminar o moderar a los maoístas nepalíes hasta convertirles en una “izquierda democrática” al estilo de los partidos comunistas que gobiernan en los estados indios de Bengala Occidental o en Kerala, es decir, hacerles funcionales para el sistema capitalista y servir al mismo tiempo a los intereses imperialistas indios en múltiples cuestiones como, por ejemplo, posponer la renovación de acuerdos económicos y tratados como el de Mahakali (de 1950) en virtud del cual India se beneficia casi exclusivamente de las aguas de esa zona de gran importancia en el Himalaya y que los maoístas querían renegociar al calificarlo de “obsoleto y desigual”. India tiene un interés estratégico en asegurar la estabilidad de las fuentes de agua del Himalaya, donde se sitúan algunos de los ríos más vitales de esa parte del mundo. Además, planeaba lograr impresionantes contratos de generación y explotación de hidroelectricidad que ahora se veían amenazados con el giro dado por el nuevo gobierno hacia China. India venía observando con un creciente nerviosismo estos movimientos, así como los rápidos avances comerciales entre Nepal y China que se habían venido realizando en estos meses de gobierno maoísta y que se plasmaron en la firma de un acuerdo para construir un servicio de ferrocarril entre Lhasa (la capital de Tíbet) y Nepal. Eso rompería el monopolio comercial que tiene India en estos momentos sobre Nepal.

Sin fronteras marítimas, Nepal depende de India para el comercio y los suministros esenciales de alimentos y combustible, entre otras cuestiones; muchos hindúes nepalíes trabajan en India y las dos naciones comparten cultura hindú. Nada más y nada menos que un tercio de la población nepalí (9 millones de un total de 27) son de origen indio y, en su mayoría, de religión hindú. De hecho, el depuesto rey Gyanendra es considerado por una parte importante de la población nepalí como la encarnación del dios hinduista Vishnú. Su fuerza es aún notoria no sólo entre los reaccionarios, sino entre los campesinos de Terai, región India quiere convertir en una zona-tampón para evitar puedan refugiarse en el país del Himalaya los maoístas indios que actúan en dos de los estados fronterizos con Nepal como Bihar y Uttar Pradesh.

No es extraño, por lo tanto, que desde el inicio del gobierno maoísta la injerencia india se haya propuesto poner palos en la rueda de esta experiencia reformista, que no revolucionaria. Para ello ha jugado la baza de su valor más seguro: el Ejército de Nepal. Desacreditados como estaban el resto de partidos, debilitados tras el triunfo maoísta en las elecciones -el PCUN (m) consiguió el 40% de los escaños-, el margen de maniobra no era grande aunque han hecho lo que han podido, como el hacerse con el control de la presidencia del país y de la vicepresidencia, retrasar la elaboración de una nueva Constitución y oponerse a la incorporación de los combatientes del EPL al Ejército.

Las visitas de los generales nepalíes a India han sido frecuentes y el paso de desobediencia dado por su jefe no hubiese sido posible sin contar con el respaldo indio. Pese a que el gobierno de Nueva Delhi niega cualquier tipo de intromisión en la crisis que vive Nepal, sus propios medios de comunicación se han hecho eco de estas visitas así como de la más reciente, la llevada a cabo por el ex rey el día 5 de mayo y sus contactos con dirigentes indios (4) y que tuvieron lugar dos días después de que el primer ministro maoísta destituyese al jefe del Ejército y un día antes de que el presidente desautorizase esa orden y restituyese al militar depuesto. En el ínterin, el embajador de India en Nepal, Rakesh Sood, se había reunido en varias ocasiones con el ex primer ministro maoísta para intentar que no tomase esa decisión y cuando se tomó Nueva Delhi le llamó “para consultas urgentes”. Al mismo tiempo, y como forma clara de presión, el gobierno indio canceló un encuentro bilateral con el ministro nepalí de Recursos Hídricos. India no quiere que bajo ningún concepto los maoístas se incorporen al Ejército de Nepal porque sentaría un precedente peligroso para sí mismo. Los maoístas indios se extienden como una mancha de aceite y cuentan con un poderoso Ejército Popular de Liberación que actúa en 14 de los 28 estados de India y que se está revelando como la principal amenaza contra el sistema capitalista indio (5). Además, Nueva Delhi no quiere un nuevo frente en sus fronteras como los que ya tiene con Pakistán y Sri Lanka.

EEUU y su lista de terroristas

El hecho de que el PCUN (m) haya sido votado por más de la tercera parte de los nepalíes en las elecciones y cuente con el 40% de los escaños en el parlamento no impresiona a los EEUU. Durante los 10 años de guerra popular los maoístas eran, simplemente, terroristas. En los tres años de proceso de paz también. Y durante el tiempo que han estado en el gobierno, lo mismo. En la última lista de malos malísimos del mundo para EEUU aparece el PCUN (m) catalogado como “terrorista”. El tan alabado nuevo presidente estadounidense no se deja influir por la realidad. Ellos no están equivocados y los nepalíes sí, y hay que hacérselo ver. Por eso su embajadora en Nepal, Nancy J. Powell, mantiene contactos “permanentes” con las fuerzas “democráticas” y se ha opuesto con vehemencia al intento maoísta de subordinar el Ejército al poder civil.

La importancia estratégica de Nepal para los EEUU debido a su posición geopolítica entre dos colosos como India y China se pone de manifiesto con el hecho de que tienen una embajada “de mediano tamaño”, es decir, similar a la existente en el Estado español o en Italia, por poner un ejemplo, cuando el potencial político y económico de los dos países es totalmente diferente del nepalí. Los EEUU han hecho lo posible y lo imposible por mantener la monarquía y, al no conseguirlo, han presionado con fuerza a sus aliados reaccionarios para romper con los maoístas, han visitado los cuarteles y amenazado en reiteradas ocasiones con suspender la ayuda a Nepal si los maoístas radicalizaban su política.

La penetración de China

India teme un “encierro lento” en la zona por parte de China, que está utilizando su influencia económica para ganar influencia en toda la región, desde la construcción de un puerto en Sri Lanka a la venta de armas a Pakistán o al citado ferrocarril que unirá Nepal con el Tibet. En los nueve meses que ha durado el gobierno maoísta una docena de delegaciones chinas, entre ellas dos militares, han visitado el país. El comercio entre Nepal y China es más débil que el que tiene lugar con India, pero el creciente nivel de compromiso con Pekín puede convertir a Nepal en un socio estratégico. El interés chino en Nepal tiene, principalmente, un elemento geopolítico de relieve: el país está situado en una posición geográfica inmejorable en el sur de Asia y es un pasaje natural que une China con el Asia meridional. Consolidar su presencia en ese país es esencial como instrumento de fortalecimiento de la presencia china en esa zona rebasando así a India. China en estos momentos tiene una presencia estratégica en el sur de Asia (Pakistán, Sri Lanka y Bangladesh) y Nepal sería la pieza que le falta para redondear una sólida esfera de influencia.

Hay, demás, otro dato importante: el control de la frontera con el Himalaya tibetano, habitualmente utilizada por quienes defienden la independencia del Tíbet para pasar a India. El PCUN (m) ha manifestado en reiteradas ocasiones que no sólo mantendría una línea de neutralidad entre India y China, sino que haría lo posible por garantizar la estabilidad en el Tíbet.

Los errores maoístas

Con todo, no hay que tener temor a hacer una crítica a los maoístas, inmersos en una dura batalla interna desde que en 2005, en plena guerra, se manifestasen dos tendencias dentro de la organización: la de quienes entendían que para lograr el establecimiento de la “Nueva Democracia”, el socialismo y el comunismo había que pasar, inevitablemente, por una fase de transición burguesa y la de quienes entendían que aún siendo esta una táctica correcta había que aprovechar la fase burguesa para realizar una amplia reorganización del poder estatal para resolver los problemas de clase, nacionalidad y de castas.

Esa batalla se cerró sin escisiones y con el compromiso de trabajar en esa línea pero, a raíz de las movilizaciones populares un año más tarde que lograron el restablecimiento del Parlamento y la derrota de la monarquía feudal, se puso el acento en el proceso de paz y se teorizó que los objetivos seguían siendo los mismos pero desarrollados de forma pacífica. Los maoístas hicieron concesión tras concesión, como disolver la mayoría de sus gobiernos locales que funcionaron durante la etapa guerrillera, así como las cortes de justicia del pueblo. Las cooperativas, comunas e instituciones de salud y educativas o bien desaparecieron, en algunos casos, o pasaron a ser más débiles que en el pasado guerrillero. Y en una última decisión, clave para alcanzar el acuerdo que les permitió encabezar el gobierno, disolvieron la estructura militar en la que se encuadraban sus juventudes. Un sector importante del partido consideró que eran demasiadas concesiones en muy corto espacio de tiempo mientras que las fuerzas reaccionarias no habían aceptado la integración de los combatientes maoístas en el Ejército, habían saboteado la reforma agraria revolucionaria y se negaban a aceptar el derecho a la autodeterminación.

Este sector consideró que la dirección, representada por el ex primer ministro “Prachanda”, habían caído en un “negociacionismo excesivo” y que había que revertir la situación. En el Consejo Nacional de noviembre de 2008 ese descontento se plasmó en dos líneas: la de “Prachanda” y la de Mohan Vaidya, “Kiran”, un alto responsable del EPL. El debate se centró en la alianza que los maoístas mantenían con formaciones políticas que representan al viejo estado, a la monarquía y a los terratenientes (en referencia a los coaligados PCN-UML y maderistas), así como en la necesidad de acelerar un proceso que, en palabras de los críticos, estaba dejando la revolución “incompleta” porque, en caso contrario, los maoístas estarían en el camino de convertirse en cualquier otro de los desacreditados partidos parlamentarios. Al mismo tiempo, había mucha frustración con la selección de candidatos para cargos institucionales, con acusaciones concretas de nepotismo y favoritismo.

Aunque formalmente el debate se cerró con un compromiso de ambas partes, la línea contestaria resultó ganadora. Esta línea, conocida como “Línea Kiran”, está respaldada por los combatientes maoístas del EPL que ven cómo se degrada cada vez más su nivel de vida en los campamentos bajo control de la ONU. Los retrasos en el pago de salarios han sido frecuentes, la situación sanitaria es deplorable, la electricidad escasea y están apareciendo enfermedades debido a las miserables situaciones higiénico-sanitarias existentes en los campos donde están acantonados. El retrato que hacía un periódico nada partidario de los maoístas es suficientemente esclarecedor: “La paciencia de los combatientes, que lucharon durante 10 años contra el ‘feudalismo’, se está agotando ya que se ven privados de los sueldos y otras facilidades en los últimos dos años. La quinta División del EPL, situada en Dahawan (distrito de Rolpa), es uno de los acantonamientos de zonas remotas. Aquí la temperatura cae por debajo de los cero grados centígrados. No hay suficientes habitaciones para todos, algunos viven el pequeñas casas fuera del acuartelamiento mientras que otros se ven obligados a permanecer en tiendas de campaña, incluso tiritando de frío. (…) En esta división hay 2.440 combatientes de los 19.602 certificados por la Misión de Naciones Unidas para Nepal. (…) Los combatientes del EPL se ven obligados a vivir en una condición miserable debido a la falta de servicios básicos a pesar de ser los maoístas quienes dirigen el gobierno del país” (6).

El gobierno maoísta no podía aguantar más la constante dilatación del proceso de incorporación de sus combatientes al Ejército. Ante las constantes violaciones del acuerdo de paz por éste, como la contratación de cerca de 3.000 nuevos soldados, y la reiterada negativa a admitir a los miembros del EPL bajo el argumento de que están “adoctrinados políticamente”, el gobierno cesó al jefe del Ejército, repuesto a los pocos días por el presidente en un acto, nuevamente, inconstitucional. La falta de avances en este aspecto es la clave de todo el proceso. Pero de eso se hablará en otro artículo.

Notas

(1) New Republic, 10 de mayo de 2009.

(2) Alberto Cruz, “La presión de India pone fin a las protestas antimonárquicas”,http://www.lahaine.org/index.php?p=15777

(3) Alberto Cruz, “La nueva etapa de Nepal ¿reforma o revolución?”, http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article488

(4) The Hindustan Times, 5 de mayo de 2009.

(5) Alberto Cruz, “La izquierda en India, la revolución naxalita”, http://www.lahaine.org/index.php?p=33563

(6) The Himalayan Times, 6 de enero de 2009.

Arte Budista

En las remotas montañas de Nepal, un pastor ha encontrado un complejo de cuevas aislado que contenía un tesoro oculto enorme de arte budista, que incluía 55 murales de la vida de Buda. El pastor había hecho el descubrimiento por casualidad mientras buscaba refugio de la lluvia hace décadas pero no se había percatado de la importancia del asunto hasta que lo mencionó por casualidad a los científicos en la zona. Una expedición completa de científicos, expertos en arte, y montañistas de EEUU, Italia y Nepal también treparon en la montañosa área de Mustang, unos 250 kilómetros al noreste de Katmandú, localizando las cuevas. Se necesito hachas para hielo y técnicas de montañismo expertas para despejar el camino a las cavernas, las que se encuentran en una escarpada cara del Himalaya a unos 4300 metros. Pero los resultados fueron más que valiosos según los comentarios de los expertos. "Lo que hemos encontrado es fantástico para la cultura y se remonta al siglo XII o incluso antes," dijo el escritor y conservacionista estadounidense Broughton Coburn. Incluidos entre lo vasto del complejo se encuentran manuscritos escritos en tibetano, artefactos pre-cristianos, restos de alfarería, y un número de pequeñas pinturas. El equipo planea llevar a cabo excavaciones limitadas y buscar por sitios adicionales cerca del lugar. Pero por ahora han mantenido la ubicación exacta del lugar en secreto para así prevenir posibles alteraciones al frágil arte. Todavía hay mucho trabajo que realizar en los artículos recolectados hasta ahora. "¿Quien vivió en estas cuevas, cuando estuvieron aquí, cuando fueron las cuevas excavadas por primera vez, y como hicieron los residentes para tener acceso a ellas siendo que están a tales alturas?  Es un misterio maravilloso y atrayente.