11/5/09

Vo Nguyen Giap, genio militar del siglo XX


Vo Nguyen Giap y Ho Chi Minh, 1945

William Westmoreland, comandante en jefe del ejército norteamericano en Vietnam y adversario de Giap declaró “Las cualidades que hacen un gran jefe militar, es la aptitud a tomar decisiones, la fuerza moral, la capacidad de concentración, sin olvidar la inteligencia que unifica todo lo anterior. Giap las posee todas. Él no había recibido ninguna instrucción formal en ciencia militar, pero no era de ninguna manera ignorante en el arte de la guerra. Fue admirador de Napoleón y era descrito como un general autodidacta, habiendo recibido una corta enseñanza militar en China, en el arte de la guerra de Mao. 

El general Vo Nguyen Giap de 4 estrellas, condujo a los ejércitos de Vietnam desde su inicio, en los años 40, hasta el momento de su entrada triunfante en Saigón en 1975. Poseyendo una de las mentes militares más finas de este siglo, su estrategia para vencer a opositores superiores era genial. Esto fue evidenciado desde 1944, cuando Giap envió su fuerza contra puesto avanzado francés en Indochina. El momento que él eligió atacar era víspera de Navidad. En 1954 en un lugar llamado Dien Bien Phu, Giap engañó al ejercito francés que era bastante orgulloso en la Indochina, en una batalla crucial y ganó una victoria imponente con despliegues brillantes. Él demostró siempre un gran talento para cercar las fuerzas del enemigo como si fueran debilidades explotables. Casi un cuarto un siglo más adelante, en 1968, el general Giap lanzó una ofensiva importante contra los americanos y las fuerzas vietnamitas del sur en la víspera de las celebraciones lunares del Año Nuevo. Los capitales de la provincia a través del país fueron agarrados, las guarniciones fueron atacadas simultáneamente en Saigón, la embajada de EEUU fue invadida. El coste en las muertes vietnamitas del norte era enorme pero el ataque produjo un desastre giratorio para la casa blanca y la presidencia de Lyndon Johnson. La estrategia de Giap derribó al comandante en jefe americano. Dio vuelta a la marea de la guerra y selló la fama del general como el genio militar dominante de la mitad del vigésimo siglo segundo. 

Ge Luo, significa, volcán bajo la nieve; fue así como denominaron sus compatriotas a este hombre extraordinario, que derrotó, primero a los franceses en Dien Bien Phu y décadas después hizo huir desordenadamente de Saigón a los norteamericanos, para completar la reunificación de Vietnam. 

Nació Vo Nguyen Giap, el 28 de agosto de 1912, en la aldea de An Xa, provincia de Quang Binh. Su padre era un mandarín de extracción humilde pero que gozaba de una sólida reputación de erudición y fue además un militante nacionalista que había participado en los levantamientos armados de los años 1885 y 1888, contra la ocupación francesa. Él se ocupó tempranamente de la preparación política del futuro héroe, cuando Giap tenía 8 años su padre moría en prisión después de algunas semanas de detención. Un año después una hermana de Giap era detenida por las autoridades coloniales y moría poco después de ser liberadas a causa de las privaciones y los maltratos en la prisión.  Años después, su cuñada sería arrestada e interrogada al regresar de la Unión Soviética, donde había cursado estudios; condenada a muerte fue fusilada por los colonialistas franceses. Obviamente todos estos hechos marcarían a Giap y lo fortalecerían en sus convicciones. 

A los 13 años de edad, Giap dejó su hogar y marchó a Hue para estudiar en el Liceo dirigido por los franceses. A los 14 años ya militaba Giap en una red nacionalista clandestina y leía apasionadamente los trabajos de Nguyen Ai Quoc, a quien la historia conoce como Ho Chi Minh. Giap fue expulsado del Liceo en dos ocasiones por su participación en huelgas, fichado por la Seguridad colonial, sufrió algunos meses de prisión; no obstante logró finalizar sus estudios secundarios sin abandonar su militancia y actividad nacionalista. 

En 1937, obtuvo la licenciatura en Derecho en la única universidad del país ubicada en Hanoi y se afilió al partido comunista Indochino. Giap, se casa con la hija de uno de sus profesores y para mantener a la hija recién nacida se dedica a dar clases de historia en un Liceo privado de la capital. Sus temas favoritos: la resistencia vietnamita a las seculares invasiones chinas y las campañas militares de Napoleón pero, es además ávido lector de las obras de Lenin, Marx, Engels y Mao Ze Dong. “Los siete pilares de la sabiduría”, de Lawrence de Arabia ocupa un lugar en su preferencia.

A finales de agosto de 1939, el partido comunista francés es declarado fuera de la ley en la metrópoli y en la colonia las autoridades coloniales desatan una feroz represión contra los militantes del partido comunista indochino. En mayo de 1940 Giap viaja a China clandestinamente, lo acompaña Fan Van Dong, futuro primer ministro. En junio se encuentra por primera vez con Ho Chi Minh, en Kunming y para su sorpresa descubre que Ho Chi Minh, es el Nguyen Ai Quok que él leía en su juventud.

El tío Ho, queda impresionado por los vastos conocimientos de la historia militar que posee Giap y por su energía. Después de tenerlo un tiempo a prueba, le confía el brazo armado del movimiento revolucionario. 

En mayo de 1941, el VIII congreso del Partido Comunista, que tiene lugar en Pac Bac, al norte de Vietnam crea una organización cuyo objetivo es luchar por la independencia de Vietnam: “Viet Nam Doc Lap Dong Minh Hoi” (Frente por la independencia de Vietnam), su brazo armado será conocido como el Viet-minh y Nguyen Giap es encargado de organizar el primer maquis. 

En 1943, su esposa es detenida y asesinada en la prisión. Dos años después, el Viet Minh luchaba simultáneamente contra la ocupación japonesa y los colonialistas franceses. Por esa fecha el Viet Minh contaba con alrededor de 5 000 combatientes que fueron el núcleo del Ejército de Liberación Nacional. Giap es promovido a general y el 28 de agosto sus tropas entran en Hanoi. Al formarse el gobierno Giap es nombrado ministro del interior, el 2 de septiembre de 1945, Ho Chi Minh proclama la independencia del país. 

Las negociaciones de Fontainebleu iniciadas con los colonialistas franceses no tienen éxito y se rompen en septiembre de 1946. El 23 de octubre, los navíos del almirante Thierry  D 'Argenlieu bombardean Haiphong, ocasionando más de 6 000 muertos. Los franceses continúan sus provocaciones y en Hanoi abren fuego en varias ocasiones sobre las oficinas de los comisariatos de policía, ya el 19 de octubre los enfrentamientos se extienden por todo el país. El tío Ho, abandona Hanoi y dice proféticamente “Vamos a pasar un invierno rudo pero, veremos la primavera”. El 20 de diciembre el tío Ho lanza un llamamiento por radio para un levantamiento total. 

A partir de ese momento, el general Nguyen Giap comienza a levantar un formidable ejército, que derrotó uno tras otro los planes elaborados por los generales elites de Saint Cyr: Le Cler, Revair y De Lattre de Tassigny. Los colonialistas franceses perdieron más de 300 000 soldados y oficiales durante la guerra. Cinco comisionados y seis comandantes en jefe de las tropas francesas en Indochina mordieron el polvo de la derrota. 

Ya en el año 1950, Giap hace retroceder todas las tropas francesas a lo largo de la frontera con China, solo un general francés, Lattre de Tassigny obtuvo algunos éxitos contra Giap. 

Ante sus fracasos y el desaliento de la opinión pública de la metrópoli, el gobierno francés recurrió a la ayuda financiera y en armamento de EE.UU. En mayo de 1953, con el apoyo de EE.UU., el primer ministro francés René Mayer designó al general de cuatro estrellas Navarre al frente del cuerpo expedicionario en Indochina 

Hugo Chávez rinde homenaje al general Vo Nguyen Giap, en Hanoi entregándole una réplica de la espada de Bolívar


Dien Biên Phu 

Giap elaboró su doctrina militar, añadiendo principios a la guerra revolucionaria, a los ya establecidos por Mao Ze Dong “sí el enemigo avanza, retrocedemos, sí el se detiene nosotros lo acosamos, sí se retira, lo perseguimos.” Ya desde fines de 1953, el Ejército de Liberación Vietnamita estaba en condiciones de dar el golpe de gracia al ejército colonial francés. 

A las 17 horas del 13 de marzo de 1954, los vietnamitas abrieron fuego contra Dien Bien Phu, en la primera oleada de ataques que se extendió hasta el 17 de marzo se aniquilaron las fortificaciones de Him Lam, Doc Lap y se logró la rendición de Ban Keo, destruyendo la defensa de la entrada norte del complejo defensivo de Dien Bien Phu. En la segunda oleada iniciada el 30 de marzo, se fue estrechando el cerco y se acorraló a las tropas colonialistas en una posición pasiva de defensa con grandes pérdidas humanas y la subsecuente desmoralización. La tercer y última ofensiva iniciada el primero de mayo, aniquiló todo el complejo de fortificaciones. 

El 7 de mayo de 1954 —este año se cumplió medio siglo de esta histórica victoria—; el general Giap pasó definitivamente a la historia con la capitulación del general Christian-Marie Ferdinand de la Croix de Castries ( Christian de Castries como lo abrevió la prensa de la época). Junto con de Castries fueron hecho prisioneros 16 000 hombres, de ellos 16 eran coroneles y teniente coroneles y 1749 oficiales y suboficiales. Las fuerzas de Giap además, habían derribado 62 aviones. 

En Dien Bien Phu, por primera vez, las tropas vietnamitas acometieron un cerco y ataque a un complejo de fortificaciones en momentos en que los colonialistas franceses contaban con armas y equipamiento moderno. Mediante una hábil táctica logró Giap dispersar, por distintos campos de batalla, previo al ataque a 70 de los 84 batallones móviles que tenían en Indochina los franceses, lo cual impidió que pudieran concentrarse en apoyar a Dien Bien Phu. 

Actualmente, sus partidarios y adversarios consideran a Vo Nguyen Giap, como uno de los grandes estrategas militares de la historia. 

Marcel Bigeard, el general más condecorado del ejército francés, que fuera prisionero de Giap, ha dicho: “Giap comandó victoriosamente sus tropas durante más de 30 años. Eso constituye una proeza sin precedente (…) Él extraía lecciones de sus errores y no los repetía jamás.” 

Por su parte William Westmoreland, comandante en jefe del ejército norteamericano en Vietnam y adversario de Giap declaró: “Las cualidades que hacen un gran jefe militar, es la aptitud a tomar decisiones, la fuerza moral, la capacidad de concentración, sin olvidar la inteligencia que unifica todo lo anterior. Giap las posee todas,” 

La guerra contra los yanquis 

Con la división del país por el paralelo 17, los yanquis dieron todo su apoyo al régimen instaurado en Saigón y fueron paulatinamente hundiéndose en el pantano. Quinientos ochenta mil soldados fueron enviados a Vietnam entre 1964 y 1971, ocho millones de toneladas de bombas lanzaron sobre el país, un equivalente de 20 toneladas por kilómetro cuadrado, más que todo el tonelaje lanzado durante la Segunda Guerra Mundial, amén del agente naranja. Para finalizar en una derrota vergonzosa, pues el 30 de abril de 1975 cuando “ una llovizna intermitente caía sobre Saigón una estampida de helicópteros a la desbandada evacuaban a los últimos norteamericanos y a sus satélites saigoneses (…) Esa mañana una pequeña columna de T 54 de factura soviética entraron a Saigón portando los colores del Frente de Liberación de Vietnam del Sur, comandados por el mayor Nguyen Van Hoa y no detuvieron su avance hasta plantarse sobre el césped del abandonado palacio presidencial.”  Tres días antes el general Giap había dado orden para que cinco columnas convergieran sobre Saigón para el asalto final. 

Después de la victoria Giap expresó: “Esta victoria probó que el ejército de un país no desarrollado, semicolonial y mal equipado puede vencer a una superpotencia, utilizando toda la gama de armas existentes, a excepción del arma atómica. Cuando visité el cuartel general del ejército sudvietnamita, descubrí armas que no conocía siquiera de su existencia; por ejemplo, medios de detección electrónica. Yo me dije, el armamento norteamericano era el más moderno del mundo, pero el factor determinante en la guerra, es el hombre. ” 

La Revolución China y el Partido Comunista


Foto: Mao Tse Tung

Capítulo I: La Sociedad China [*]

1. La Nación China

China, nuestra patria, es uno de los mayores países del mundo: su territorio casi equivale a la superficie de toda Europa. En este vasto territorio hay amplias extensiones de tierras fértiles, de las que obtenemos nuestros alimentos y vestidos; grandes y pequeñas cordilleras, con dilatados bosques y ricos yacimientos minerales, atraviesan el país a lo largo y a lo ancho; innumerables ríos y lagos favorecen la navegación y el riego; un extenso litoral nos facilita la comunicación con las naciones de ultramar. Desde tiempos inmemoriales, nuestros antepasados han trabajado, han vivido y se han multiplicado en este inmenso territorio.

En la actualidad, China limita al Nordeste y al Noroeste y parte del Oeste, con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas; al Norte, con la República Popular de Mongolia; al Sudoeste y parte del Oeste, con Afganistán, la India, Bután y Nepal; al Sur, con Birmania y Vietnam; al Este, con Corea, y queda próxima al Japón y a las Filipinas. Esta ubicación geográfica ofrece, en el plano exterior, tanto ventajas como desventajas a la revolución del pueblo chino. Lo ventajoso es: la contigüidad con la Unión Soviética, la relativa lejanía de los principales países imperialistas de Europa y Norteamérica, y el hecho de que muchos de los países circundantes sean colonias o semicolonias. Lo desventajoso consiste en que el imperialismo japonés, aprovechándose de su proximidad geográfica, amenaza constantemente la existencia misma de las diversas nacionalidades de China y la revolución de nuestro pueblo.

China cuenta actualmente con 450 millones de habitantes: casi la cuarta parte de la población mundial. Más de las nueve décimas partes de su población pertenecen a la nacionalidad jan. El resto lo forman varias decenas de minorías nacionales, entre ellas, las nacionalidades mongola, jui, tibetana, uigur, miao, yi, chuang, chungchia y coreana; aunque sus civilizaciones se encuentran en distintos niveles de desarrollo, todas poseen una larga historia. China es un país multinacional con una enorme población.

En el curso de su desarrollo, la nación china (aquí nos referimos principalmente a los jan), lo mismo que otras muchas naciones del mundo, vivió durante decenas de milenios en el régimen de la comunidad primitiva sin clases. Desde la desintegración de este régimen y su transformación en sociedad de clases hasta el presente, han transcurrido aproximadamente cuatro mil años, durante los cuales la nación china ha atravesado por las sociedades esclavista y feudal. En el curso de la historia de su civilización, la nación china ha creado una agricultura y una artesanía famosas por su alto grado de desarrollo; ha dado origen a muchos grandes pensadores, científicos, inventores, estadistas, estrategas, hombres de letras y artistas, y ha acumulado un rico acervo cultural. La brújula fue descubierta en China ya en tiempos muy remotos [1]. El arte de fabricar papel fue inventado hace 1.800 años [2]. La imprenta con bloques de madera, hace 1.300 años [3], y la imprenta de tipos móviles, hace 800 [4]. El empleo de la pólvora data en China de antes que en Europa [5]. Así, pues, la civilización china es una de las más antiguas del mundo, y China tiene una historia escrita de casi 4.000 años.

La nación china, célebre en el mundo por su capacidad de resistencia y su laboriosidad, es, al mismo tiempo, una nación amante de la libertad y rica en tradiciones revolucionarias. La historia de los jan, por ejemplo, demuestra que el pueblo chino jamás ha tolerado la dominación de las fuerzas tenebrosas y siempre ha hecho uso de medios revolucionarios con el propósito de derrocarla y cambiarla. En los milenios de existencia de los jan, han ocurrido centenares de levantamientos campesinos, grandes y pequeños, contra la tenebrosa dominación de los terratenientes y la nobleza. En la mayoría de los casos, los cambios de dinastía se debieron a estos levantamientos campesinos. Las nacionalidades de China siempre han combatido la opresión foránea y recurrido a la rebelión para liberarse de ella. Están por la unión basada en la igualdad, y contra la opresión de una nacionalidad por otra. En la milenaria historia de la nación china, han surgido muchos héroes nacionales y líderes revolucionarios. Así, pues, la nación china tiene gloriosas tradiciones revolucionarias y un espléndido ... continuar la lectura

 [*] Libro de texto escrito por el camarada Mao Tse-tung en el invierno de 1939 con la colaboración de algunos camaradas de Yenán. El primer capítulo, "La sociedad china", fue redactado por éstos y revisado por el camarada Mao Tse-tung, quien, por su parte, escribió el segundo: "La revolución china". Un tercer capítulo proyectado, "La construcción del Partido", quedó inconcluso, pues los encargados de su redacción no pudieron acabarlo. Con todo, los dos capítulos presentes, en especial el segundo, han tenido gran importancia para la educación del Partido Comunista de China y del pueblo chino. Los puntos de vista del camarada Mao Tse-tung sobre la nueva democracia, expuestos en este segundo capítulo, habían de ser considerablemente desarrollados en su trabajo "Sobre la nueva democracia", escrito en enero de 1940.


Escuela de Frankfurt: Primera Generación


Imi Knoebel [Alemania] Acrílico I

Blanca Muñoz

 

La Escuela de Frankfurt surgió como una consecuencia lógica ante los acontecimientos que desde la década de los años veinte se iniciaban en Europa, ya en una fecha tan temprana como 1923, se plantea la necesidad de desarrollar una reflexión global sobre los procesos que consolidan la sociedad burguesa-capitalista y el significado de la teoría ante tal consolidación. De este modo,  el Instituto de Investigación Social vendrá a devolver a la Filosofía y a la Ciencia Social su carácter de análisis crítico no sólo en relación a la teoría sino, también, a la praxis y a la conjunción histórica de ambas.

Cronológicamente, y de una manera convencional, se puede hacer una descripción de la evolución "externa" del Instituto (Institut für Sozialforschung). Siguiendo el relato convencional, el Institut se constituye entre los años 1923 y 1924, vinculado a la Universidad de Frankfurt y con financiación del comerciante Hermann Weil. Felix Weil, hijo del anterior, Friedrich Pollock, Kurt Albert Gerlach y el joven Max Horkheimer, entre otros iniciadores, se plantean el estudio del Marxismo, pero no desde una perspectiva de afiliación política sino desde la actualización de los conceptos y problemas de la obra misma de Marx ,y que ya en l922 se habían retomado en una semana de estudio organizada sobre esta problemática. Sin embargo, será Kurt Albert Gerlach quien logra que el Ministerio de Educación alemán autorice al Instituto de Investigación Social. Esta autorización, más la financiación de Hermann Weil permiten una autonomía sin la cual no habría sido posible la creación de un "Instituto de Marxismo", como se le pensó denominar en un primer momento.

La dirección de Carl Grünberg que procedía de la Universidad de Viena enfoca el Instituto en una dirección de estudio de la Historia del Socialismo y del movimiento obrero (Grünberg Archiv", con XV tomos). Como politólogo esta preocupación se conjuntó con el interés por las obras de Georg Lukács y de Karl Korsch quienes introduccían una positiva valoración y replanteamiento del tema marxiano de las superestructuras ideológicas; es decir, reivindicaban la importancia cada vez mayor de factores relativos a lo simbólico y cultural. No obstante, esta etapa de Grünberg como director tiene que ser considerada como la "prehistoria" de la Escuela de Frankfurt. La Escuela de Frankfurt, como la consideramos en la actualidad, tiene su auténtica génesis con la dirección de Max Horkheimer cuando sucede a Grünberg en la dirección del Instituto. Desde l931, y ya en 1932 con la publicación de la "Revista de Investigación Social" ("Zeitschift für Sozialforschung") se puede hablar de la Escuela de Frankfurt conformada por quienes serán sus autores fundamentales: Theodor W. Adorno, el mismo Max Horkheimer, Erich Fromm, Walter Benjamin, Leo Lowenthal, y poco después Herbert Marcuse. Asimismo, Franz Borkenau, Siegfried Kracauer, Otto Kirchheimer, Franz Neumann, Olga Lang o, durante un breve tiempo Paul Lazarsfeld, entre otros nombres relevantes, trabajarán y colaborarán en los proyectos de la Escuela. Pero, el "núcleo duro" frankfurtiano será el formado por Horkheimer/Adorno, Benjamin, Fromm y Marcuse. Son, precisamente, los temas y el enfoque dado por éstos los que dan el sesgo característico a la Escuela y pese a lo que, últimamente, se quiere presentar como líneas dispersas de investigación, tal y como sugiere Axel Honneth subrayando las obras de Neumann y Kirchheimer frente a las de Adorno y Marcuse. Luego expondremos los tópicos habituales que sobre la Teoría Crítica circulan en las publicaciones más recientes.

La denominación de Teoría Crítica fue acuñada por Horkheimer. Denominación que se extenderá después como la definición más específica del sentido de la Escuela. Tanto Horkheimer como Adorno -quien hasta l938 no se asociará plenamente al grupo- establecerán de una forma objetiva el significado básico de lo que deberá entenderse bajo el concepto de "Teoría Crítica"; esto es, el análisis crítico-dialéctico, histórico y negativo de lo existente en cuanto "es" y frente a lo que "debería ser", y desde el punto de vista de la Razón histórico-universal. Por tanto, la conjunción Hegel-Marx se hace evidente. Pero, a la vez, el "es" de lo existente en cuanto "status quo" conlleva una investigación central de la Escuela: los principios de dominación colectivos. Aquí, Freud será la referencia necesaria y precisa. Lo irracional, lo racionalizado o convertido en un principio de dominación, pasa a convertirse en el gran problema y tema de investigación de la Teoría Crítica. En definitiva, para comprender el rumbo y la dinámica de la sociedad burguesa que se organiza económicamente a través del capitalismo, se hace indispensable la sínteses de las tres grandes concepciones críticas anteriores a la Escuela: Hegel-Marx-Freud aplicados dialécticamente en el examen de las direcciones de la relación entre racionalidad-irracionalidad y sus efectos sociales e históricos.

Imi Knoebel [Alemania] Acrílico II

Desgraciadamente lo que se situaba como eje de investigación teórica y metodológica -la dominación- y que ya se enunciaba en la primera publicación de la "Zeitschrift", los Estudios sobre autoridad y familia, 1936, va a condicionar y desencadenar la trayectoria de la Escuela. El ascenso de Hitler al poder conlleva el cierre en 1933 del Instituto, el exilio, el encarcelamiento de algunos de sus miembros y la muerte prematura de una persoanliadad tan decisiva como la de Walter Benjamin cuya obra no deja de revalorizarse.

La emigración de la Escuela hasta asentarse en los Estados Unidos en Universidad de Columbia, en l934, pasa antes por Ginebra y París. En Nueva York, sin embargo, será en donde se consolida la denominación de Teoría Crítica dada ya definitivamente a las investigaciones llevadas  a cabo por los miembros y colaboradores de la Escuela. Max Horkheimer y Theodor W. Adorno emprenden un rumbo nuevo a sus trabajos. La síntesis Marx-Freud se enriquece metodológicamente y producto de ello serán los cinco tomos de los Studies in Prejudice (l949-l950). La Personalidad Autoritaria, obra en la que Adorno tendrá un papel relevante, es una continuación del interés por desarrollar una "Escala de fascismo (F)" empírica y con una fiabilidad objetiva. El análisis del tema del prejuicio social  había tenido un precedente en el libro Dialéctica de la Ilustración (también traducido al castellano como Dialéctica del Iluminismo) conjuntamente escrito por Horkheimer y Adorno en l941. Este libro marca el punto de inflexión fundamental de la evolución de la Teoría Crítica. En él se consolida el interés por el tema de la industria cultural y la cultura de Masas, situando en estas estructuras una continuidad entre la sociedad totalitaria del Nacionalsocialismo y la capacidad de persuasión y manipulación que poseen los dos nuevos procesos de transmisión ideológica. De este modo, tanto en La Personalidad Autoritaria  como en la Dialéctica del Iluminismo se expresa la pervivencia en la Sociedad de Masas de unos principios de dominación en los que se difunde una cosmovisión de fuerte componente irracional y primitivo.

A partir de l948, las circunstancias políticas de Alemania posibilitan la vuelta de los teóricos críticos. Horkheimer, en l950, regresa a Frankfurt y con él vuelven Adorno y Pollock. Marcuse, Neumann, Kirchheimer y Löwenthal permanecerán en los Estados Unidos. En gran medida, la vuelta de la Escuela se ha entendido como una forma de saldar la mala conciencia alemana tras el Nazismo; es más, la pervivencia de la Teoría Crítica permitió una vez finalizada la guerra que Alemania pudiese resaltar la existencia de una resistencia y un exilio que suponía una "limpieza de cara" de todo el país. Así, la "refundación" del Instituto se convirtió en un acontecimiento esencial no sólo en la Universidad  sino también en la sociedad alemana. Horkheimer, por ejemplo, llegaría a ser decano y rector de la Universidad de Frankfurt hasta el año l959 en el que se jubiló.

Pues bien, si tuvieramos que hacer una síntesis de la trayectoria cronológica de la Escuela de Frankfurt habría que subrayar cuatro etapas determinantes: 

   -   La primera comprendida entre los años 1923-1924, fecha de su fundación, y en la que el Instituto de Investigación Social  se vincula a la Universidad de Frankfurt. La publicación de la Zeitschrift für Sozialforschung, en l932, establece de una manera general la línea de investigaciones de carácter crítico-dialéctico. 
   -    Sin embargo, se puede considerar que es a partir de 1932 cuando se puede hablar propiamente de la génesis de la Escuela de Frankfurt con la dirección de Max Horkheimer. Esta segunda etapa coincide con el ascenso del Nazismo. El exilio y la muerte de algunos de sus miembros fundamentales imprime un sesgo que será decisivo en el análisis teórico de la Escuela. No obstante, el contacto con la sociedad norteamericana introduce y consolida el estudio de la sociedad post-industrial y sus estructuras sociopolíticas y culturales. La vuelta de Max Horkheiemer a Alemania en el año l950 cierra esta etapa. 
   -   Desde l950 hasta la muerte de Adorno en l969 y de Horkheimer en l973, se llevan a cabo las aportaciones teóricas y metodológicas de la Teoría Crítica. Aquí, la conjunción de las técnicas empíricas con la reflexión teórica rompe el tópico de excesiva abstracción con el que se ha tildado a los autores frankfurtianos. Los Frankfurter Beiträge zur Soziologie son una buena prueba de ello. Es en esta etapa en la que se escriben las obras fundamentales no sólo de quienes volvieron a Alemania, sino también de quienes permanecen en Estados Unidos como será el caso de Marcuse. La influencia de la Teoría Crítica en los acontecimientos de los años sesenta es innegable y merecería un estudio específico el esclarecimiento de cómo se tomaron conceptos y propuestas características de la Escuela. 
   -   La cuarta etapa, tipificada de una forma convencional, se puede situar en el final de la Teoría Crítica clásica (Horkheimer, Adorno, Marcuse) y el surgimiento de la "segunda generación" (Jürgen Habermas, Claus Offe, Oscar Negt, Alfred Schmidt y Albrecht Wellmer, preferentemente). Habermas ya había iniciado su colaboración con la Escuela en los años cincuenta. Será a partir de la década de los sesenta cuando con la publicación de Student und Politik, escrito por Habermas y Ludwig von Friedburg, comience el tránsito de la "primera generación" a la "segunda". Los años setenta imprimen un giro nuevo a la temática crítica al introducir paradigmas nuevos a la Teoría Crítica. La obra weberiana enriquecerá la investigación social neofrankfurtiana. Y, asimismo, métodos empíricos provenientes de la tradición positivista y funcional-sistémica entran a formar parte de los estudios orientados, sobre todo, al análisis de la sociedad post-industrial y de sus estructuras.

La evolución de la Escuela de Frankfurt, en suma, sigue la misma evolución histórica de la sociedad del siglo XX. Así, resulta inseparable el sentido crítico de la Escuela de los acontecimientos que, desde los años veinte, se desarrollan internacionalmente. El repaso de las temáticas fundamentales será la comprobación de esto. ... continuar la lectura

Escuela de Frankfurt: Segunda Generación

(Jürgen Habermas, Claus Offe, Oskar Negt, Albrecht Wellmer y Alfred Schmidt)

Blanca Muñoz

De una manera convencional se puede fechar el paso de la "primera generación" a la "segunda generación" de la Escuela de Frankfurt a partir de la muerte de Max Horkheimer en l973. Fecha ésta que coincide con un cambio profundo y sustancial de la sociedad de capitalismo post-industrial. La "crisis del petróleo" conlleva un giro determinante en relación a los logros sociales que el Estado del Bienestar, articulado sobre un modelo económico keynesiano, representaba desde finales de la Segunda Guerra Mundial. Esta situación explica, en gran medida, el interés que los continuadores de la Teoría Crítica van a tener por los nuevos procesos económicos, sociopolíticos y culturales, sólo que ahora se hace imprescindible la revisión epistemológica y metodológica de las grandes herencias teóricas que habían sido el fundamento de la "primera generación": Hegel, Marx y Freud. Así, pues, la obra de Max Weber entra como referencia básica a la hora de poder comprender globalmente las estructuras sociopolíticas de lo que Habermas denominará como capitalismo tardío; esto es, el capitalismo que requiere la intervención del Estado como gran regulador y mecanismo más de los procesos económicos de beneficio privado y sus leyes de oferta y demanda. La atracción hacia el análisis weberiano se explica por dos aportaciones sin las cuales sería poco menos que imposible un acercamiento objetivo a las transformaciones del capitalismo industrial en capitalismo postindustrial:

Teoría Crítica y Escuela de Frankfurt: Teoría de la pseudocultura


Joan Miró [España] "El Gallo"

Blanca Muñoz

 

Uno de los hechos más característicos de la Sociedad Post-industrial ha sido la importancia que ha ido adquiriendo el sistema de las comunicaciones de masas. La publicidad, la propaganda, las diferentes técnicas de difusión, etc., imponen sus clasificaciones del mundo y hacen surgir un nuevo modelo cultural con normas, valores, símbolos y códigos de conducta propios y específicos, y de enorme influencia social.

Para explicar la formación de este nuevo modelo cultural es imprescindible acudir a la concepción de superestructuras ideológicas expuesta por Marx.

Marx reclamó la importancia definitiva que para la comprensión de la sociedad tenían los aspectos ideológicos y psicológicos. El famoso prólogo de la Contribución a la crítica de la Economía Política nos sitúa ante la esencial interrelación entre ser social y conciencia. Para Marx: "Los hombres, en la manifestación social de su vida, establecen determinadas relaciones, necesarias e independientes de su voluntad: relaciones de producción que corresponden a una fase concreta del desarrollo de sus fuerzas materiales."Ahora bien, la radical aportación de Marx se resume en la conclusión del texto: "El conjunto de estas relaciones constituye la estructura económica de la sociedad, la base sobre la que se edifica una superestructura jurídica y política, a las que corresponden determinadas formas de conciencia." Este texto precisa la conexión entre conocimiento y sociedad, abriendo una línea de investigación -iniciada con los "escritos de juventud" y, sobre todo, con los Manuscritos de economía y filosofía- en la que fenómenos como los de alienación, cosificación o "falsa conciencia", son entendidos como efectos de la acción de las superestructuras ideológicas en las sociedades de economía capitalista.

Los análisis de las superestructuras quedaron relegados en las interpretaciones mecanicistas y economicistas de la obra de Marx. El filósofo húngaro Georgy Lukács retomará el problema de las superestructuras y en Historia y consciencia de clase introduce una nueva comprensión de los procesos ideológicos, extendiendo la investigación marxista al Arte, la Estética y los fenómenos de carácter cultural.

El interés suscitado, en la década de los años veinte, por los aspectos ideológico-culturales será uno, por no decir el fundamental, de la constitución del Institut für Sozialforschung (Instituto para la Investigación Social) en l923 y centro de lo que con posterioridad se conocerá como Escuela de Frankfurt. La atracción que tanto Theodor W. Adorno, Max Horkheimer, Walter Benjamin o, después, Herbert Marcuse, Leo Lowenthal, Franz Neumann, Erich Fromm y Siegfried Kracauer, entre otros, sintieron por el estudio del desarrollo cultural, tiene que enmarcarse en el interés por la compleja sofisticación ideológica que el capitalismo para masas va adquiriendo. Y en esa complejidad será imprescindible la utilización teórica no sólo de la tradición hegeliano-marxiana, sino que se hace indispensable la herencia recibida del caudal inagotable de la obra de Freud.

La sociedad capitalista de masas es la lógica transformación de la economía de mercado y de la revolución industrial que desde el Renacimiento se consolida en Europa. Ahora bien, en las primeras fases históricas del capitalismo, el principio de acumulaciónse alcanzará a partir de una explotación intensiva de las materias primas y del trabajo productivo obrero. Situación ésta que, entrado el siglo XX, se hace cada vez más difícil de mantener sin recurrir al "recurso" equilibrador de la guerra. El paso a una economía de demanda resulta ser la solución menos traumática y la respuesta sociopolítica para lograr la continuidad y supervivencia del sistema en su conjunto tras el final de la Segunda Guerra Mundial. El Estado de Bienestar, inspirado en la economía keynesiana, y la Sociedad de Consumo se van a convertir en los ejes para del encauzamiento y asimilación de las enormes poblaciones a partir de la superación de los años de post-guerra. Sin embargo, y recordando de nuevo a Marx, a formas específicas económicas y políticas le corresponden formas determinadas de conciencia. Y, precisamente, desde esa correspondencia es desde donde hay que partir para percibir de una manera global lo que los creadores de la Teoría Crítica van a definir como ... continuar la lectura