22/6/09

Una carta del año 1837 de Karl Marx a su padre


Ricardo Hercules [Venezuela] En mis pensamientos


Montserrat Galcerán Huguet / Corrent Roig

La carta que el joven Marx escribió a su padre la noche del 10 al 11 de noviembre de 1837’ constituye, en mi opinión, un documento excepcional para comprender su evolución intelectual, ya que en ella le informa del curso de sus investigaciones durante el primer año de su estancia en la Universidad de Berlín, año que marca su distanciamiento del idealismo clásico kantiano y fichtano, y su adhesión a la filosofía de Hegel. En el momento de su redacción Marx tenía diecinueve años y acababa de convertirse al hegelianismo. En las páginas que siguen voy a analizar este escrito intentando poner de relieve cuál es el bagaje intelectual con que cuenta Marx en este momento y cuál es el hegelianismo al que se adhiere, es decir, cuáles son los temas de la filosofía hegeliana que más le impresionan y que se convierten en contenidos duraderos, por no decir permanentes, de su propio pensamiento.

Una educación Kantiana

Para comprender el alcance del cambio que refiere en su cada> creo que hay que tener en cuenta> que hasta este momento Marx había entendido por idealismo, no sólo un sistema filosófico o una doctrina erudita, sino un modelo de pensamiento en el que privilegiaba el contenido vivencial. Para él la verdad del idealismo estaba, entre otras cosas, en la primacía otorgada a la moralidad, a la que veía personificada en las grandes figuras de su infancia: su padre, su preceptor, su amigo el barón de Westphalen, que luego iba a ser su suegro, etc. Con esto solamente quiero indicar, sin hacer ningún tipo de psicologismo, que, cuando menos en su primera formación, Marx se había educado en un ambiente impregnado por los principios de la moral kantiana. Su padre, el abogado Hirschel Marx era miembro del grupo de kantianos de Tréveris, su ciudad natal, y no es raro encontrar referencias a la antropología kantiana en las cartas que escribe a su hijo, a la Universidad de Berlín

Para continuar con este artículo, pinchar aquí. Formato pdf.