30/4/09

Tus palabras, Carlos Marx, tus palabras


Wilfredo Lam [Cuba] "La Espada de Kiriwina"

Raúl Bracho

“Para nosotros no se trata de reformar la propiedad privada, sino de abolirla; no se trata de paliar los antagonismos de clase; sino de abolir las clases; no se trata de mejorar la sociedad existente, sino de establecer una nueva.” “Nuestro grito de guerra ha de ser siempre la revolución permanente!”: Carlos Marx [Mensaje a la Liga Comunista, 1.850]

Leer de nuevo, en el siglo XXI, tus palabras ante la liga Comunista en el XVIII, es como leer un poema. Que claridad y puntería tan certera en definir la misión de una Revolución. Que envidia. Como quisiéramos tantos en este siglo poder ser igual de frontales, de claros y precisos en definir lo que se sueña y lo que se lucha. Hasta Fidel pudo ser como tú, ya no se puede. Ahora las guerras son de 2ª, 3ª y hasta 4ª generación, hay golpes “suaves”, múltiples estilos y modelos disponibles de ataque y de defensa. Pero una declaración tan elemental, clara, pura y necesaria en nuestro siglo sería revivir a tu fantasma y a los perseguidores de tu fantasma. Las guerras ya no son posibles cuerpo a cuerpo, fusil contra fusil, como en tu siglo, no, se acabó.

Cuando más hace falta tu discurso, tu claridad combativa y militante, los signos de la era nos imponen que sería una tentación al holocausto, una justificada y segura invasión con aviones intripulados, rayos infrarrojos, ubicaciones GSMicas y satelitales y ejércitos de robocop armados con armas de láser, bombardeos de racimos y toda una muy refinada tecnología contra la que combatir seria invocar a la derrota.

¡Pero cómo te extraño, como quisiera que se pudiera hablar tan claro, como añoro los combates de guerrillas, los balazos, los morteros y hasta las bombas molotov y los volantes!. Las pintas sobre los muros, la clandestinidad y la certeza del triunfo.

Ahora la Revolución es de baja densidad, algo así como que en cámara lenta. Un camino pacífico y democrático, donde en vez de balas hay noticias, en vez de bombas hay videos.

Yo solo quise recordarte, para cantar de nuevo el a bella ciao y rememorar aquellos días de militancia en la Juventud Comunista, en mis años del liceo. Solo quise escribirlo para que se te oigan de nuevo esas palabras tan bellas, tan gallardas y comprometidas y como a ver si de pronto la gente se recuerda de lo que era la revolución hasta aquel primero de enero del 59, cuando triunfó la hermosa revolución cubana y nació, de sus barbas y boinas con estrellas nuestra Cuba libre y soberana. Para escribirlas en esta pantalla y ver que se siente y por lo menos volver a sentirme subversivo.