14/7/07

Simposio Libertad y Liberación: Bolívar, Garibaldi y Gramsci




Dirigido a estudiantes, intelectuales, instituciones y público en general. El Simposio es organizado por la Fundación Celarg, y la Oficina Cultural de la Embajada de Italia, con la colaboración de la Universidad Latino Americana y del Caribe (U.L.A.C.), el Istituto di Studi Latino Americani (I.S.L.A.) - Pagani (Salerno) - Italia, el Istituto Italo-Latino Americano (IILA) Regione Campania y la editorial La Città del Sole (Nápoles).

La relación libertad-liberación es uno de los principales temas de discusión en el mundo moderno. Sin los principios de libertad, creados por el pensamiento del Siglo de las Luces, ninguna lucha de liberación habría sido realizada, ni se habrían concretado las grandes revoluciones americanas y europeas. Pero, al mismo tiempo, sin el empuje de las grandes masas oprimidas por la discriminación social, la política y la dominación económica, difícilmente aquellos principios se habrían consolidado y enriquecido con las nuevas ideas socialistas y libertarias del Siglo XIX y XX.

Bolívar, Garibaldi y Gramsci son tres figuras paradigmáticas que en sí pueden históricamente representar esa relación. Simón Bolívar es la figura más destacada de la Emancipación Americana frente al Imperio español, contribuyendo de manera decisiva a la independencia de las actuales Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela, que conformaran la Gran Confederación política y militar de América de la que fue Presidente. Su ejemplo constituye el legado histórico al que se ata Giuseppe Garibaldi en su anhelo de libertad para con las masas oprimidas por los yugos de la dominación. En Sudamérica luchó por la independencia de Río Grande del Sur y la naciente República de Uruguay contra el dictador Rosas, mientras que en Italia participó en los movimientos revolucionarios para la liberación de la península del extranjero y su unificación política.Una vida dedicada a la lucha contra toda forma de opresión, combatida constantemente entre sus ideas revolucionarias y la “razón de Estado” impuesta por los partidos conservadores.

La todavía reciente historia de la lucha de liberación e independencia italiana de la que fueron intérpretes Mazzini y Garibaldi, constituye el material de estudio del filósofo y teórico marxista Antonio Gramsci que, examinando las razones del fracaso por las cuales no se dieron las condiciones para una “revolución italiana”, elabora el concepto de hegemonía como instrumento a través del cual habría sido posible unificar los sectores progresistas de la sociedad del tiempo con las masas campesinas que constituían la mayoría de la población. De ahí la creación de su teoría sobre los intelectuales que, en cuanto mediadores de ideas, poseen la prerrogativa de transmitir la cultura de los grupos dominantes hacia los grupos que todavía no hacen parte del dominio de clase.

El Simposio contará con la participación de : Jorge Rodríguez, (Vice Presidente de la República Bolivariana de Venezuela); Rodrigo Chaves (Viceministro de Relaciones Exteriores para Europa); Roberto Hernández Montoya (Escritor, Presidente de la Fundación Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos); Paolo Bruni (Secretario General del organismo internacional Instituto Italo-Latinoamericano “IILA” Roma); Giuseppe Cacciatore (Profesor de la Facultad de Letras y Filosofía del Departamento de Filosofía “Antonio Aliotta”); Gerardo Carante (Embajador de la República Italiana en Venezuela); Elio D’Auria (Profesor de la Universidad Tuscia de Viterbo, Italia) Luís Damiani (Vicerrector de la Universidad Bolivariana de Venezuela); Luís Britto García, (Escritor venezolano, dramaturgo, historiador, profesor universitario); Francesco Garibaldi, (Descendiente y estudioso de Giuseppe Garibaldi); Antonio Gramsci jr., (Descendiente y estudioso de Antonio Gramsci); Carlos Lanz Rodríguez, (Profesor y Sociólogo); Luís Felipe Pellicer (Profesor e Historiador); Antonio Scocozza (Profesor de la Universidad de Salerno, Italia); Luis Villafaña (filósofo y directivo de la Oficina de Cooperación Técnica de la Biblioteca Nacional).La participación en el Simposio Libertad y Liberación: Bolívar, Garibaldi y Gramsci, no tiene costo alguno y se entregará certificado de asistencia. Para mayor información comunicarse con la Dirección de Investigaciones del Celarg al 285-2721 / 2990.

Hugo Chávez presenta a Gramsci ante cientos de miles de personas



Antonio Maira


¿Quién concibe a un Zapatero o a un Llamazares explicando la actual situación política española con los poderosos conceptos del pensador italiano Antonio Gramsci? ¿Quién es capaz de imaginarlos compartiendo ideas con el pueblo, proponiendo análisis políticos y sociales; hablando de la historia, del futuro y del proceso actual con los gobernados a los que dicen representar? El día 2 de junio, Chávez se dirigió a una multitud que algunos cifraron en más de un millón de personas, casi todas ellas correspondientes a los sectores más populares y más humildes de Venezuela. El presidente bolivariano quería explicar lo que ocurría a un país alertado, hasta cierto punto sorprendido y sobresaltado por la sucesión de violentas guarimbas…

El presidente bolivariano empezó haciendo referencia a la historia como “maestra, espejo y fuente de la que hemos de beber” para entender el presente y el curso actual de los acontecimientos. Y después de la historia habló de la filosofía: “la filosofía no es más que la expresión de los momentos de la historia, interpretados por pensadores y estructurados en cuerpos filosóficos”; y de la realidad más visible: “lo que hoy, lo que hoy vemos, esas estructuras, esos edificios, este valle, esos barrios, esta avenida es producto de una historia. Nosotros somos producto de una historia”.Con su auditorio situado en la historia, en el pensamiento que reflexiona sobre ella y en la realidad más concreta que es su resultado, Chávez le habló al pueblo del camino. “Por ese camino venimos… apenas estamos iniciando el ciclo bicentenario que ha arrancado acelerando el proceso de transformación revolucionaria”. La recuperación del control de la Faja Petrolífera del Orinoco, la nacionalización de la compañía de teléfonos, la nacionalización de empresas eléctricas. La búsqueda de la unidad revolucionaria: “nos hemos registrado como aspirantes a militantes del partido socialista unido de Venezuela la cantidad de cuatro millones 735 mil venezolanos y venezolanas, ¡que molleja primo! ¡ná guara!”. Y, por ahí, hablando del largo camino en las revueltas históricas contra la oligarquía, llegó Chávez al corazón del problema, al origen del nuevo intento desestabilizador: “se acabó la concesión que desde hace 53 años la élite oligárquica venezolana manejaba para su uso y abuso y beneficio del canal 2 de televisión del espectro electromagnético venezolano y hoy tenemos ese canal 2 liberado, ya no es de la oligarquía, ni volverá a ser de a oligarquía, ahora es del pueblo venezolano, ahora es de la sociedad venezolana”.Chávez quería explicar al pueblo las razones de tanta violencia. Quería situar también en un contexto de poder disputado, de dignidad popular recuperada, el discurso disparatado de la burguesía sobre la “libertad de expresión”.

El pensamiento de Antonio Gramsci: la crisis histórica
Para hablar de la revolución en marcha, Chávez recurrió expresamente a Gramsci: “quiero recurrir al pensamiento de Gramsci para utilizando las ideas, utilizando las luces del pensamiento, entendamos cada día mejor lo que está pasando aquí hoy en Venezuela”. “Para interpretar las amenazas que siempre estarán sobre nosotros, para poder interpretar nuestras debilidades y combatirlas. Para poder visualizar nuestros flancos débiles y fortalecerlos, para poder entender pues el acontecer pleno en el cual estamos”.

El presidente venezolano explicó primeramente el concepto gramsciano de crisis histórica. “Por eso, es que voy a valerme del pensamiento, de algunas de las ideas de ese gran pensador revolucionario italiano, Antonio Gramsci, para hacer una reflexión sobre el momento que estamos viviendo”. “Una verdadera crisis histórica ocurre cuando hay algo que está muriendo pero no termina de morir y al mismo tiempo hay algo que está naciendo pero tampoco termina de nacer“. “En el tiempo y en espacio donde esto ocurre, ahí se presenta una auténtica crisis orgánica, crisis histórica, crisis total”. “Aquí en Venezuela no lo olvidemos, desde hace varios años estamos en una verdadera crisis orgánica, una verdadera crisis gramsciana, una crisis histórica. Lo que está muriendo se niega a morir y todavía no termina de morir y lo que está naciendo tampoco ha terminado de nacer”. “Estamos en el epicentro de la crisis, buena parte de los años por venir formarán parte de esa crisis histórica hasta que no muera definitivamente la IV República y nazca plenamente la V, la República socialista y bolivariana de Venezuela”.“Perdónenme ustedes que me ponga un poco académico”: El bloque histórico, la hegemonía, la sociedad civilY fue magnífica la explicación de Chávez sobre los distintos escenarios y momentos de la crisis: “Ahí estaremos siempre en una crisis de distintos matices, de distintos colores, con distintas formas de expresarse en la realidad fenoménica, la realidad visible en la superficie pues”.Y Chávez buscó la complicidad más profunda en el saber y en el comunicar, y pidió permiso a sus compatriotas: “perdónenme ustedes que me ponga un poco académico pero yo sé que el nivel intelectual de nuestro pueblo ha dado un salto impresionante en calidad y que en cualquier momento y en cualquier lugar estamos todos en capacidad de reflexionar sobre estos pensamientos, sobre estas teorías que iluminan la realidad para entenderla mejor”.Y el “Hugo amigo” que gritaba el pueblo minutos antes esbozó, siguiendo a Gramsci, con el detalle suficiente para un primer encuentro, la teoría del bloque histórico dominante que consigue ejercer la hegemonía social. Habló de los dos niveles de la superestructura: la sociedad política y la sociedad civil, y de cómo se enfrentan en ellos la oligarquía y el pueblo de Venezuela.

En Venezuela, ilustra Chávez, la sociedad política formada por las instituciones del Estado ha venido experimentando un proceso de transformación y de liberación. No ocurre así, de igual modo, con la sociedad civil formada por las instituciones comúnmente llamadas privadas “a través de las cuales, a través de esas instituciones, organismos privados, la clase dominante hegemónica puede difundir, extender y colocar en todos los planos de la vida su ideología, la ideología de la clase dominante”. Es ahí, apuntaba ya Chávez, en donde reside la enorme importancia de la no renovación del permiso de emisión de RCTV.

Chávez salió montuno
El antiguo bloque en el poder, la oligarquía del Pacto de Punto Fijo, ya no consigue controlar y subordinar el estado a la sociedad civil. Intentaron adueñarse de Chávez pero “Chávez salió montuno”. Ésta es una de las grandes contradicciones que definen a la sociedad venezolana: “Chávez jamás se subordinará a esa vieja sociedad civil”.

Chávez sabe que el pueblo de Venezuela que le escucha puede observar claramente el conflicto político que lanza esa sociedad civil contra el estado, y enumera el conjunto de instituciones en las que se apoya la vieja oligarquía que explotó el país en beneficio de una élite criminal. La primera es la Iglesia. “La elite católica arremete contra nosotros, ahí está la explicación: es histórica, es científica. La elite católica con algunas excepciones pero que no son sino excepciones, siempre en todo el mundo se ha alineado y ha formado parte de los bloques dominantes del capitalismo en todo el mundo”.

La iglesia, los medios de comunicación y el sistema escolar son las tres grandes instituciones de la sociedad civil que lograron dominar el escenario nacional e internacional en casi toda América durante 100 años. “Son los tres grandes cuerpos orgánicos que Gramsci señala como las instituciones fundamentales de la sociedad civil usadas por ésta para difundir a los extractos y capas sociales y populares su ideología dominante”. La Iglesia, los medios de comunicación y el sistema escolar, desarman al pueblo, lo colocan al servicio de la oligarquía.

Otra vez aparece la enorme importancia de no renovar el permiso de emisión a RCTV, una cadena golpista que destila ideología reaccionaria, clasista y conformista hacia los sectores populares.

Los pisos de la ideología ¿Pero que es eso de la ideología?
“La ideología –dice Chávez- Gramsci la clasifica en extractos o en pisos, él señala que la forma más elaborada de ideología es la filosofía pero no todos podemos ser filósofos. Entonces las clases dominantes fueron diseñando distintos extractos de ideología y así ellos tienen sus filósofos y su filosofía y sus escuelas de filosofía y sus libros de filosofía a través de los cuales van bañando de la ideología dominante a la sociedad”. “Hay un segundo nivel de la ideología que Gramsci señala como las ideas propiamente dichas por debajo del nivel de la filosofía”.

En este momento, en el de la distinción entre los conceptos filosóficos y las ideas más concretas, Chávez acude a la vida real para ilustrar al pueblo: “El neoliberalismo, por ejemplo, tiene una filosofía pero como ese nivel es muy elaborado y no es digerible por otras capas sociales entonces la clase dominante elabora la tesis del neoliberalismo, del mercado: la tesis de la libertad de mercado, la tesis de la libertad de expresión entendida como ellos la entienden manipulándola, la tesis de la integración en un modelo como el ALCA la propuesta del imperio norteamericano”.“Son también las ideas de la democracia burguesa, la división de poderes con eso manipulan, la división de poderes, la alternancia, la representación como fundamento de la democracia ¡grandes mentiras! Pero son el cuerpo ideológico de esa filosofía hegemónica que aquí en Venezuela ejerció su hegemonía durante 100 años y en el mundo la ha ejercido en buena parte de occidente también durante 100 años”.

Hay un tercer nivel, un tercer piso en la ideología, el del “sentido común”. “Ahora el sentido común es producto del baño de la filosofía dominante y de la ideología a través de distintas formas, a través de telenovelas, a través de películas, a través de canciones, a través de propagandas, de vallas, de colores hasta los colores son utilizados científicamente para lograr la hegemonía de la clase burguesa dominante”. Y hay un cuarto nivel que es el que Gramsci denomina folklore: “es posible que algún muchacho de esos a los que le preguntan en una calle o en una plaza que por qué sale a defender los intereses de lo que fue Radio Caracas Televisión, es posible que él no sepa explicarlo filosóficamente ni ideológicamente, algunos podrán hacerlo, seguramente, pero hay otros víctimas de la manipulación que no sabrán sino expresar frases folklóricas, como decir por ejemplo: “Se va Chávez”, ese es folclore, así entiende Gramsci el folclore: “Chávez se va”, o “abajo Chávez”; o porque dicen, no estoy defendiendo la libertad de expresión, esto es una dictadura”.Es muy fuerte el poder de sumisión que genera la ideología.

Chávez pone un ejemplo, con lo que se ha visto en Venezuela los últimos días: “El colmo de los colmos, para un joven, el colmo de los colmos para un muchacho es salir a defender los intereses del imperialismo que ha atropellado a su patria durante mucho tiempo, eso es el colmo de los colmos para un joven”.

El tablero de la batalla: los núcleos duros de la sociedad civil burguesa
¿Cómo entender lo que está ocurriendo?Así lo explica Chávez:“Nosotros hemos venido liberando al estado, porque la sociedad civil burguesa controló el estado venezolano a su antojo, manejaban el gobierno, manejaban el Poder Legislativo, manejaban el Poder Judicial, manejaban las empresas del estado, manejaban la banca pública, manejaban el presupuesto nacional; todo eso ellos lo han venido perdiendo, sino totalmente, esencialmente”.“Y ellos están ahora, replegados en los núcleos duros de la sociedad civil burguesa, utilizando a veces de manera desesperada los reductos que le quedan de esas instituciones señaladas por Gramsci, la iglesia, los medios de comunicación y el sistema educativo. De allí la importancia de entender el tablero de batalla”.Chávez le ofrece a la burguesía la convivencia con la Revolución: “nosotros no tenemos ningún plan para arrasar a la oligarquía”, y seguidamente le advierte: “Ahora, si la oligarquía venezolana, si la burguesía venezolana no entiende esto, no acepta el llamado a la paz, a la convivencia que nosotros, las grandes mayorías revolucionarias le estamos haciendo; si la burguesía venezolana continúa arremetiendo desesperadamente, utilizando los reductos que le quedan, pues la burguesía venezolana seguirá perdiendo uno a uno los reductos que le quedan”.“Uno a uno los ira perdiendo. Dominaron la Fuerza Armada, la perdieron. Dominaron… Dominaron el canal 2 de televisión, lo perdieron y más nunca volverán a recuperarlo”.Y así continuará, la contrarrevolución alimentando la revolución: “Cada plan desestabilizador de la oligarquía venezolana, manipulada por el imperio norteamericano será respondido con una nueva ofensiva revolucionaria”.

Pico y pala para conformar el bloque histórico
Al pueblo, al pueblo revolucionario de Venezuela le corresponde conformar el nuevo bloque histórico. Lo enfatiza, con energía, Chávez: “somos nosotros los responsables de seguir echando pico y pala, pegando bloques y concreto para hacer así más grandes, más sólidos que las torres del Parque Central, el nuevo bloque histórico venezolano”. “Indígenas de la patria, pueblos indígenas, pueblos negros, pueblos blancos, empresarios, empresarios venezolanos, trabajadores de todos los sectores, públicos, privados, continuemos estudiando, reflexionando y haciendo, construyendo el socialismo desde nuestros pequeños espacios, continuemos con los cinco motores constituyentes, continuemos por los siete carriles, el político, construyendo la democracia socialista, el económico construyendo la economía socialista, el ético, poniendo en marcha la nueva moral socialista; el social, construyendo la suprema felicidad social, la mayor suma de felicidad posible, la nueva geopolítica nacional, la nueva geometría del poder, la nueva geopolítica internacional; el mundo pluripolar”. “Nosotros pues, sigamos con las dos manos, con una construyendo el nuevo bloque histórico, construyendo el socialismo, construyendo la nueva sociedad política que será el estado social, el estado socialista, la república socialista, en todos sus niveles, el poder central, los poderes locales, los gobiernos locales los gobiernos comunales, ustedes desde abajo, desde las bases sigan empujando construyendo el nuevo estado, la nueva sociedad política y mientras tanto la vieja sociedad civil, elitesca, burguesa, profascista, que se pone las camisas negras de Mussolini, para acusarme a mi de que soy como Mussolini, que se pone las camisas negras de Hitler, para acusarme a mi de Hitler, que se pone las camisas y los cachos negros del diablo para llamarme a mi el diablo, esa vieja sociedad civil burguesa debemos seguirla transformando, óiganme bien en la nueva sociedad socialista, sociedad socialista, estado socialista, república socialista, estructura socialista, súper estructura socialista, a eso es a lo que le tiene miedo la burguesía venezolana que ahora siguiendo instrucciones de Washington trata una vez más, ellos están tratando de hacer aquí una de esas llamadas revoluciones de colores…”.

“Pero podemos decir, que esa estrategia de la Casa Blanca, de los llamados golpes suaves, o revoluciones de colores como quieran llamarla en algunas partes han funcionado relativamente, aquí la vamos a pulverizar, la estrategia imperialista del golpe suave, o la llamada revolución de colores, los símbolos son los mismos, las camisas negras, la bandera al revés, ustedes no ven incluso ese show para el que usan algunos muchachos que cuando llega la prensa sobre todo internacional, salen corriendo y se arrodillan delante de una policía que no les está haciendo nada, se arrodillan y levantan las manos, es un show, es un show, preparado para que la foto esa recorra el mundo, de esa manera fue que ellos pudieron levantar algunas crisis, en algunos países cuyos gobiernos no se subordinaban a Washington, aquí están tratando de hacerlo, aquí están tratando de hacerlo utilizando algunos medios de comunicación, jugando con el sentimiento de algunos venezolanos, con la sensiblería barata, con la que despidieron el antiguo canal que ya no quiero ni nombrarlo, ya no me acuerdo ni como se llamaba ese canal, ni me acuerdo, yo lo que sé es que hoy el canal 2 es TVES, la nueva televisora venezolana social, eso es lo que yo sé”.

Ante todas las amenazas, Chávez recomienda continuar con el trabajo revolucionario:“Que nadie se desespere, que nadie se altere el ritmo de sus días, de sus responsabilidades, de sus tareas, que no se frene para nada el avance de los planes revolucionarios en todos los frentes de batalla, en el económico, en el social, en el político, en el territorial, en el internacional, en el moral”.

La lucha se extiende al exterior de Venezuela
Una de las percepciones más interesantes de Hugo Chávez, sobre todo para los amigos de la revolución bolivariana en el mundo, es la que se refiere al inevitable contagio exterior del proceso revolucionario. El ataque a Venezuela de las oligarquías de otros países del mundo, como Francia, España, Brasil o Perú, se convierte para esas burguesías en una situación desagradable: acaban tropezando con la piedra que han colocado ellos mismos sobre su propio terreno.En Brasil, después de que el Senado aprobase una declaración contraria a la no renovación de la concesión a RCTV –una decisión evidentemente soberana de Venezuela-, una cadena de televisión abría un debate sobre la naturaleza de la “libertad de información” en Brasil. En México, López Obrador, denunciaba el carácter profundamente oligárquico de todo el sistema de comunicación en su país.En España, un debate sobre Venezuela se le fue de las manos a Antena 3 que terminó acusada, con otros medios afines, de alentar y apoyar el golpe fascista de abril de 2002.“Por cierto que hablando de la política internacional, todos sabemos como los grandes medios de comunicación de occidente, en manos de las élites nos han llevado al paredón de fusilamiento, pero ese paredón a nosotros no nos afecta, esas criticas insanas y manipuladas lo que están produciendo es una reacción mundial también”.”Y estuve viendo la televisión francesa, yo veo mucho televisión porque tengo conciencia de que esa pantallita es escenario de una guerra mundial, una verdadera guerra mundial mediática. En Francia, han salido líderes de la izquierda francesa, intelectuales de Francia, nuestro amigo Ignacio Ramonet —uno de ellos— a defender a Venezuela y además a poner la piedra en su propio terreno”. ”A poner la piedra en su propio terreno. Así que la oligarquía mundial no se está dando cuenta a lo mejor, o se va a dar cuenta demasiado tarde que el ataque contra Venezuela se va a convertir en un ataque allá, un contraataque en su propio territorio”.Defender a Chávez, defender la revolución bolivariana, es enfrentarse a todas las oligarquías del mundo que controlan los mismos o parecidos sistemas de poder y de producción de ideología para la dominación y la explotación. También a aquí, en España, tenemos que recuperar para el pueblo la “sociedad política”, provocando, como hizo Chávez, un proceso constituyente que se levante sobre las ruinas de una “democracia” corrompida y de unos acuerdos políticos entre élites oligarcas similares a los del Pacto del Punto Fijo en Venezuela. Simultáneamente tenemos que conquistar el carácter popular de la sociedad civil luchando con los mismos enemigos contra los que se enfrentan los venezolanos: la Iglesia, los medios de comunicación y el sistema escolar.No hay otro camino. De allí, de Venezuela, nos llega el ejemplo. Gracias, Chávez

Nota: Este artículo recopila y estructura distintos fragmentos del discurso de Chávez del día 2 de junio, con motivo de la marcha antiimperialista y en defensa de la no renovación de la concesión a la televisión golpista RCTV. Al autor no le corresponde más mérito que el de la selección y ligazón de textos, y el trabajo de resumir sin mutilaciones mayores un magnífico discurso del presidente de Venezuela.

Fuente: Insurgente