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20/8/16

O sistema teórico dos Cadernos do Cárcere

Antonio Gramsci ✆ Asymptotic Way
Marcus Vinícius Oliveira 

Giacomo Marramao afirmou que Gramsci, ao propor suas reflexões no cárcere, assim como todos os grandes pensadores, foi tomado por um demônio que conduziu os fios de sua vida [1]. Todavia, o demônio de Gramsci, para Marramao, é profundamente antissistemático, o que o impede de ser considerado um clássico no sentido novecentista do termo. Esse trabalho procura, ao contrário de Marramao, apontar a existência de uma sistematização teórica nos Cadernos do cárcere, organizada a partir de uma leitura histórica que identifica uma transformação morfológica do político, levando Gramsci à construção de sua teoria da hegemonia.

Para atingir nossos objetivos, empreenderemos uma discussão que mostra os problemas documentais da obra gramsciana, percebendo em que medida tais problemas afetam a recepção e a interpretação dos Cadernos. Por fim, estabeleceremos um diálogo com as recentes produções e reinterpretações de Gramsci promovidas desde os anos 1990, no intuito de compreender como contribuem para uma reavaliação do lugar de Gramsci no pensamento político ocidental e, sobretudo, para a elucidação do sistema teórico dos Cadernos.

17/8/16

Antonio Gramsci: un digno militante marxista-leninista

Alfredo Ponce

Dos cosas hacen levantar este artículo sobre el camarada Antonio Gramsci: 1) desmentir su desvinculación con el Marxismo-Leninismo (alentados por los académicos trotskistas); y 2) desmitificar una supuesta “convicción humanista” absoluta que rechaza la violencia revolucionaria. Para aprovechar estos planteamientos, le sumaremos otra importante cuestión, la construcción del Hombre Nuevo.
El movimiento reformista europeo ‒que nunca nada ha conquistado y mucho menos ha organizado‒, necesitó referentes para echar andar sus pretensiones al abandonar el marxismo-leninismo (desde las primeras décadas del siglo XX) asegurando que con la violencia revolucionaria a nada se podía llegar. Negaron la lucha de clases y legitimaron los artilugios y mecanismos de la democracia burguesa como única vía para alcanzar el Poder.
 El eurocomunismo ‒consolidado como tendencia reformista en la década de 1970‒ ante la ausencia de una guía real para su incurable intensión, procuró usar como bandera la imagen del camarada Antonio Gramsci; en que, por ejemplo, José María Laso, uno de los ideólogos reformista del reformista Partido Comunista de España (PCE), etiquetó a Gramsci como un “precursor del eurocomunismo”. Para ello, se aprovecharon de que el Partido Comunista Italiano (PCI), dirigido por Palmiro Togliatti, a finales de la II Guerra Mundial (1944-45) empieza un viraje radical (Giro de Salerno)  traicionando todo lo que Gramsci había conquistado para la toma revolucionaria del Poder, desmovilizando las milicias partisanas, y asimilando completamente las formas y métodos de la democracia burguesa y su parlamentarismo.

10/8/16

Del leninismo electoral a la forja gramsciana de la hegemonía

  “La hegemonía se mueve en la tensión entre el núcleo irradiador y la seducción de los sectores aliados laterales. Afirmación - apertura.”Íñigo Errejón, 2015
 "Me refería, fundamentalmente, a esa relación que hay entre los sectores, digamos, ya convencidos, que expanden nuevas ideas, y la seducción a los que todavía no están convencidos. Y por tanto, entre afirmar el mensaje propio, pero también escuchando y tendiendo la mano. Si uno sólo hace una parte de la ecuación, se restringe, se cierra. Si uno permanentemente lo único que hace es abrir y abrir, puede desdibujarse el proyecto. Así que, en esa tensión entre una cosa y otra se mueve la capacidad de representar un proyecto que pueda encarnar un interés general. Creo que me ha vuelto a quedar demasiado denso, pero mejor que en el tuit". Íñigo Errejón, 2016
 Juan Jiménez Herrera

La densidad de los nuevos mensajes multimedia, la nueva sintaxis que con ellos se propone, el nuevo código lingüístico que encierran y la fortísima tensión comunicativa y dialéctica que contienen, todo ello en el marco de la nueva dirigencia del movimiento nacional popular, adquieren una singular importancia, en la medida que son la expresión de la forma distinta de ejercer el arte de lo político. Es una escuela distinta del pensamiento y una forma radicalmente opuesta al titular tradicional de la noticia sobre lo que acontece o se propone. Es la seducción por la expansión acelerada de los procesos, tras la implosión del momento único y denso de su aprehensión intelectual, ajeno e inaccesible a quienes, desconcertados, lo reciben, a sabiendas, que sus intereses van en ellos cuestionados. El titular tradicional de la noticia era el dominio del cuarto poder a las órdenes del estatus quo político y económico; la dirección y manipulación de las fuerzas políticas, de todas ellas, por el fáctico poder de la prensa burguesa. 

4/7/16

Sobre la constitución de lo social: itinerario de una teoría

 Construyo esta categorización cuádruple de la desigualdad, es decir de la dominación y la subalternidad, a través de una detenida lectura del clásico pasaje de Quaderni del Carcere donde Antonio Gramsci formula su teoría sobre los intelectuales orgánicos
El autor que resulta de mayor importancia para la teoría constitucional no es otro que Antonio Gramsci que, desde las entrañas de la cárcel fascista, nos legó suficientes elementos de análisis para construir teorías constitucionales contrahegemónicas

Fernando Muñoz León

En estas líneas expondré una crítica política a las teorías constitucionales que han prevalecido en América Latina; señalaré por qué eventos como la movilización estudiantil desafían radicalmente a dichas teorías e indicaré el camino que dichos eventos le señalan a la teoría constitucional; y expondré una crítica a mi propia propuesta teórica en esta materia, contenida en el libro de mi autoría recientemente publicado, Hegemonía y nueva Constitución, con el propósito de reformularla y hacerla más consistente consigo misma.

29/6/16

Conceptos de Gramsci sobre G.K. Chesterton

Ha escrito una fina caricatura de las novelas de detectives propiamente dichas
Es un gran artista, mientras que Arthur Conan Doyle era un escritor mediocre

G. K. Chesterton ✆ Tullio Pericoli
Encontrándose en la prisión de Turi, el 6 de octubre de 1930 Gramsci escribió una carta a su cuñada Tatiana (Tania) Schutch donde emitía juicios sobre Gilbert Keith Chesterton, más conocido como G. K. Chesterton (Campden Hill, 1874 - Londres, 1936) quien fue un crítico, novelista y poeta inglés, cuya obra de ficción lo califica entre los narradores más brillantes e ingeniosos de la literatura de su lengua. Chesterton studió en la prestigiosa St. Paul School y luego en Slade School of Art. Poco después de graduarse se dedicó por completo al periodismo y llegó incluso a editar su propio semanario, G.Ks Weekly. Además de poesía (El caballero salvaje, 1900) y excelentes y agudos estudios literarios (Robert Browning, Dickens o Bernard Shaw, entre 1903 y 1909), se dedicó a la narrativa detectivesca, con El hombre que fue Jueves, una de sus obras maestras, aparecida en 1908.
 “Gracias por todo lo que me has enviado. No me han dado aún los dos libros: la bibliografía fascista y los relatos de Chesterton que leeré con ganas por dos razones. En primer lugar, porque creo que serán tan interesantes como los de la primera serie y también porque voy a tratar de imaginar la impresión que deben de haberte causado. Te confieso que encontraré en esto un placer extremo. Me acuerdo con precisión de tu estado de ánimo al leer la primera serie: tenías una feliz disposición a recibir las impresiones más inmediatas y menos complicadas. Por otra parte, no habías logrado darte cuenta de que Chesterton ha escrito una fina caricatura de las novelas de detectives propiamente dichas.

23/6/16

Abriendo horizontes: Sociedad Civil, Estado y Hegemonía en la obra de Carlos Pereyra

◆ Se presentan algunas de las ideas principales que desarrolló Carlos Pereyra en torno a problemas de la política, el Estado y la sociedad civil. Se traza un seguimiento de la obra de Pereyra a propósito de estas nociones, ubicándolas en el contexto de la recepción de la obra de Antonio Gramsci. Igualmente, se presentan las principales ideas del filósofo a propósito del Estado mexicano en el contexto de la coyuntura política de los años setenta. El texto busca ubicar el hilo de continuidad de la obra de Pereyra en la teoría política marxista.

Jaime Ortega Reyna

Es indudable que el estudio de la recepción e incorporación de la obra de Antonio Gramsci 2 en nuestro medio intelectual se da en el conjunto de vaivenes propios de la disputa política, particularmente la que involucró importantes movilizaciones sociales y un creciente prestigio del marxismo en los centros de reflexión de la izquierda, incluidos el Partido Comunista Mexicano. 3 Sin ese marco de referencia sería imposible hablar de una recepción propia u original como la que, sostenemos, aconteció a mediados de los años setenta. De entre quienes han hecho parte de la recepción y de una cierta apropiación de la obra del teórico italiano queremos presentar en esta ocasión algunas reflexiones sobre Carlos Pereyra. La hipótesis general es que Pereyra no sólo fue un lector de la obra de Gramsci, sino que se apropió de ella para realizar el análisis de una situación específica. Esto le permitió redimensionar las categorías articuladoras de ese pensamiento, independientemente de su matriz original y sin guardar ningún tipo de ortodoxia conceptual. Esta apropiación de la obra de Gramsci generó un momento productivo: logró ensayar una interpretación original del Estado mexicano. Es así que ubicaremos algunos de los momentos donde Pereyra formula, en una dimensión teórica como en la del análisis específico de una realidad, el entramado conceptual gramsciano.

Gramsci y la cultura popular

 Gramsci pretendió conseguir que los “grandes” artistas fueran también parte de la cultura popular (como lo fueron en su momento Dante o Shakespeare); es decir, enseñar a leer y a apreciar esos poemas de un modo histórico y vital
 La voluntad activa, práctica, es lo que hace que Gramsci llame a Marx y Engels “los filósofos de la praxis” y al marxismo “la filosofía de la praxis”

Juan Carlos Rodríguez 
Suele decirse que casi todo el mundo del llamado pensamiento alternativo (o pensamiento crítico al menos) anda buscando en los textos de Gramsci la solución a los problemas políticos y culturales que nos acucian. Sobre todo a través de dos cuestiones claves en Gramsci: la noción de hegemonía y la noción de la cultura popular. Ahora bien: me temo que se busca en Gramsci lo que Gramsci no nos puede dar sino a través de una larga investigación. Quiero decir, que se trata de categorías o nociones que no están servidas en bandeja, ya plenas y absolutamente consolidadas. Como canapés que pudieran tomarse directamente de la bandeja. Muy al contrario: hegemonía y literatura nacional-popular suponen en Gramsci un largo proceso de elaboración, lleno de contradicciones y de búsquedas, en las que Gramsci no siempre vio muy claro. Y lo analizaremos enseguida.

15/6/16

Gramsci en Langley

Patrick Iber propone el concepto de “gramscianismo irónico” para reinterpretar las lealtades políticas del intelectual latinoamericano en la Guerra Fría
Rafael Rojas

Al choque intelectual de la Guerra Fría se han dedicado muchos estudios en las dos últimas décadas. La caída del Muro de Berlín y el colapso del bloque soviético produjeron visiones de aquella confrontación que oscilaban entre el triunfalismo liberal de François Furet en El pasado de una ilusión (1995) y la “reactivación” de Lenin que ya podía leerse en El acoso de las fantasías (1997), uno de los primeros libros de Slavoj Žižek. Después de La CIA y la guerra fría cultural (2001), de Frances Stonor Saunders, el último libro del historiador Patrick Iber es la más seria, documentada y flexible reconstrucción de la querella ideológica entre democracia y comunismo, especialmente en América Latina, durante la segunda mitad del siglo XX.

A diferencia de Saunders, que siguiendo la tradición de la izquierda comunista centró su análisis en el financiamiento de la CIA a las publicaciones e instituciones liberales de Occidente, Iber se interesa además por la filantropía rival, agenciada por Moscú y que llegó a tener una presencia más sólida de lo que se cree en el Tercer Mundo y especialmente en América Latina.

13/6/16

Los Estudios Subalternos, una teoría a contrapelo de la Historia

"Visto al revés, no es que el subalterno sea un sujeto diferente sino que lo diferente es lo que en él se posa como subalteridad " Ileana Rodríguez

Gloria Galindo   /   De acuerdo a cualquier diccionario elemental, subalterno es un término militar que designa a un oficial de un rango menor al de capitán. En el contexto de los estudios subalternos, el término subalterno, se inspira en el uso que Gramsci le da en [los Cuadernos de la CárcelPrison Notebooks, en el cual señala que donde quiera que haya historia, habrá clases sociales y que la esencia de lo histórico es una gran y variada interacción sociocultural entre la clase dominante y las subalternas. Gramsci afirma, también, que las clases subalternas de trabajadores están subordinadas por la hegemonía, que las excluyen de cualquier rol significativo, en cualquier régimen de poder y, que las clases subalternas por definición no podrán unirse hasta que no sean capaces de constituirse como un “Estado.”

En la teoría postcolonial,[2] el término describe la condición de los grupos excluidos que carecen de un locus de enunciación en la intersección constituida por la alianza entre el colonizador y las elites nacionales en el proceso de formación del estado-nación. Una de sus autores y fundadora de estos estudios, Gayatri Spivak, utiliza el término gramsciano para enfatizar la condición de grupos subordinados y marginalizados, especialmente aquellos que son doblemente oprimidos, como en el caso de la mujer (campesina) colonizada.

2/6/16

Da Keynes a Gramsci — Il filo della pace impossibile nell'internazionalismo dei mercati

Foto: Liceo Scientifico Gramsci—Keynes, Prato, Florencia, Italia
Quarantotto

1. C'è un articolo di Keynes assurto ormai a rinnovata fama, almeno nel recente, e non casuale, dibattito attuale legato a globalizzazione e federalismo liberoscambista imperniato sull'euro: "National Self-Sufficiency", originato da una conferenza tenutasi all'Università di Dublino il 19 aprile 1933, e pubblicato in varie riviste economiche anglosassoni e anche italiane (in Italia, nel 1933 e nel 1936, con il titolo "aggiustato" di "Autarchia economica", non si sa se dovuto al traduttore o alla "diplomazia" dello stesso Keynes; cfr; la ripubblicazione dell'articolo stesso nel libro J.M.Keynes "Come uscire dalla crisi", raccolta di scritti a cura di Pierluigi Sabbatini, pagg.93 e seguenti; sul punto del titolo italianizzato, v.nota * alla stessa pag.93).  L'articolo non risulta disponibile in rete nella sua versione integrale e per la citazione di vari ulteriori brani rinviamo, ex multis, a questa fonte.