Cargando...

23/8/15

Hegemonía, poder popular y sentido común

El modo de articulación política sociocultural que impone, reafirma y recrea el poder (económico, político, cultural) dominante fue definido por Gramsci como hegemonía
  Gramsci explicita que ni la dominación hegemónica ni la hegemonía dominante pueden lograrse exclusivamente a través de la coerción
 
Isabel Rauber   |   El poder del capital hace aguas, y sus personeros lo saben. Por ello, más agresivas se tornan sus políticas defensivas. Si la puerta se entreabre, saben, terminará abierta… Y se defienden; de ahí su peligrosidad y ferocidad. Estos son tiempos de colapso civilizatorio y como tal hay que entenderlos y reflexionarlos.

La construcción de una nueva civilización que supere la barbarie de la actual, construida y regida por los designios del capital es el nudo articulador de los procesos de cambio sociales en curso. Ello requiere poner fin al poder del capital, a su lógica de funcionamiento, y a sus mecanismos de producción y preproducción de su hegemonía de dominación y sometimiento.¿Es posible? Obviamente, a cada instante los tentáculos ideológicos del poder buscan mecanismos para acuñar el NO como única respuesta. La imposición a Grecia en este momento, es parte de la misma lógica hegemónica, en ese caso, de castigo y ejemplarizante al mundo; como la bomba atómica lanzada otrora sobre las poblaciones de Hiroshima y Nagasaki.

18/8/15

Gramsci y la sociedad intercultural (V) – Gramsci, los subalternos y los ‘Subaltern Studies’ en la panorámica poscolonial (Autoconciencia de los 'dalits' como 'subalternos')

Salvador López Arnal   |   Publicado por Montesinos en 2014, Giaime Pala, Antonio Firenze y Jordi Mir García fueron sus editores, Gramsci y la sociedad intercultural es un libro que, como señalamos en nuestras anteriores aproximaciones debe merecer nuestra atención. Aproximarnos a él es el objetivo de estas notas.

Tras el índice y la presentación, abre el volumen un artículo de Francisco Fernández Buey. “Sobre culturas nacionales y estrategia internacionalista en los Cuadernos de la cárcel de Antonio Gramsci” es su título, uno de sus últimos textos. Sigue a continuación: “¿Traducido o traicionado? Las aventuras del pensamiento de Gramsci en el “mundo grande y terrible” de hoy” de Guido Liguori, “Antonio Gramsci: Cesarismo, ideología, cultura unitaria” de Andrea Di Miele y, en cuarto lugar, Gramsci, los subalternos y los Subaltern Studies en la panorámica poscolonial. (Autoconciencia de los dalits como “subalternos”) de Cosimo Zene, profesor de Antropología en la Univertsity of London. En nota a pie de página escribe Cosimo Zene: “El autor quiere dar las gracias a Francisco Fernández-Buey y a todas las personas que participaron en el Congreso Internacional “Gramsci y la sociedad intercultural”. Y dedica este ensayo a la memoria de Giorgio Baratta”. La traducción del inglés es de Carles Mercadal Vidal.

25/7/15

Gramsci: el fútbol y la escoba

"Nos llaman "perros rabiosos": ¡muy bien! Son los perros rabiosos los que, recorriendo las calles de la ciudad bajo el flagelo de la canícula, obligan a las señoritas de las aceras a correr, a levantar sus falditas y a mostrar sus repugnantes calzones."  Antonio Gramsci, "Perros rabiosos", 22 de febrero de 1916.
“El fútbol, este reino de la lealtad humana ejercida al aire libre”Antonio Gramsci

Miguel Herrera Zgaib   |   Hace ya unos días, al homenajear a dos paisanos uruguayos, Galeano y Ghiggia, reproduje unos apartes del texto de Gramsci que mencionaba el fútbol. Este jueves, cuando visitaba la bella y cómoda biblioteca de los Jesuitas, me topé en la estantería con el rótulo "comunismo", un libro que está hecho con las columnas, una selección, que Antonio Gramsci escribiera entre 1916-1920, "Bajo la Mole. Fragmentos de Civilización". Una de estas columnas, a la que me voy a referir y a citar en particular, la tituló Antonio Gramsci  "El Fútbol y la escoba", y apareció publicada el 26 de agosto de 1918, en plena revolución bolchevique en Rusia, cuando la suerte de la revolución proletaria mundial se jugaba en Europa.

23/7/15

Sraffa, Wittgenstein & Gramsci

Foto: Ludwig Wittgenstein, Piero Sraffa & Antonio Gramsci
Amartya Sen   |   La Accademia Nazionale dei Linzei celebró en Roma, en marzo de 2003 1 un gran congreso con motivo de cumplirse el vigésimo aniversario del fallecimiento de Piero Sraffa.' Se rendía así homenaje a un intelectual del más alto relieve quien, durante su vida, publicó sorprendentemente poco pese a lo cual ejerció una influencia muy considerable en el campo de la economía, la filosofía y las ciencias sociales contemporáneas. El impacto intelectual que produjo Sraffa incluye muy diversas incursiones en la teoría económica, entre las que destaca toda una reinterpretación de la historia de la economía política, que partía de la obra de David Ricardo.2 También resultó verdaderamente decisivo su ascendiente sobre Ludwig Wittgenstein, a quien llevó a alejarse de su primera obra, el Tractatus Logico-Philosophicus (1921), para dar lugar -en una de las más singulares trayectorias de la filosofía contemporánea- a su obra tardía, las Investigaciones filosóficas ( 1953) 1 publicada con carácter póstumo. 3
Foto: Amartya Sen

Al “economista Sraffa” no se le suele conocer por estas otras facetas de su rica personalidad intelectual. Esto ocurre, en parte, porque su profesión fue, en efecto, la de economista pero también porque sus aportaciones en el campo de la teoría económica dan la impresión -siquiera sea a primera vista- de que se sitúan al margen de lo que pudieran ser sus ideas filosóficas. Sraffa es un autor muy citado en su disciplina4 aun cuando - como ya se ha apuntado- tan sólo publicó un pequeño número de artículos y un único libro, además de haberse hecho cargo de la edición de las obras de David Ricardo. Su aportación a la economía, en particular la contenida en su único libro Producción de mercancías por medio de mercancías. Preludio a una crítica de la Teoría Económica (Sraffa, 1960)1 ha dado lugar a muy importantes debates en la especialidad. Sus obras alumbraron una importante escuela de pensamiento en el ámbito de la teoría económica por mucho que, según algunos, no hay nada de verdadero valor en sus escritos y aun cuando otros -con Paul Samuelson a la cabeza tengan que el pensamiento de Sraffa es tan profundo como errado.5

Discurso sin hegemonía o la parte animal del poder

Arresto del papa Bonifacio VIII ✆ Giovanni Villani 
Para Gramsci la superestructura del sistema es el dispositivo ideológico que llevaría el gobernante a consentir el poder con el gobernado

Aldo Torres Baeza   |   Maquiavelo llegó a la metáfora del poder encarnado en un centauro. El centauro posee dos partes, una animal y otra humana. El poder, según Maquiavelo, respondía a esa dualidad, en tanto presentaba una parte animal, simbolizada en la fuerza (la estructura de un sistema), y otra humana, simbolizada en la idea (superestructura). 

Gramsci tomó esta metáfora. A partir de ella, analizó la superestructura del sistema, el dispositivo ideológico que llevaría el gobernante a consentir el poder con el gobernado. De ahí nace su propio concepto de hegemonía, distinto al concepto de la URSS. Es decir: la hegemonía como la capacidad ideológica de un gobierno para hacer coincidir sus intereses con los intereses de las mayorías. 

Gramsci y la sociedad intercultural (IV) – Cesarismo, ideología, cultura unitaria

Salvador López Arnal   |    Al final de la segunda edición de El 18 brumario de Luis Bonaparte, recuerda  Andrea Di Miele (ADM) en “Antonio Gramsci: Cesarismo, ideología, cultura unitaria”, Marx se sirve marginalmente de dos figuras históricas -el arzobispo de Canterbury y el Gran Sacerdote Samuel- para mostrar la inconsistencia de la categoría “cesarismo”. “Según Marx, el anacronismo se hace patente al comparar las condiciones históricas de la antigua Roma, donde un proletariado pasivo asistía inerme a la lucha de clases de un exiguo grupo de ciudadanos libres, con la de una sociedad moderna, en la que un proletariado activo produce riquezas para una élite privilegiada”.

Quedaba así descartada toda reformulación del concepto de cesarismo. “Aventurarse en tan inútil demostración significaba establecer una analogía impracticable, tanto como la existente entre el último juez de Israel y el primado de la iglesia de Inglaterra, el Arzobispo de Canterbury”. Es esta, sostiene ADM, una observación interesante porque, pese a conocer dicho juicio, “es precisamente en esa dirección en la que Gramsci parece querer avanzar: habla expresamente de cesarismo y, como se sabe, le dedica al asunto una importante reflexión”. Se diría que Gramsci transgrede la dura sentencia de Marx, “una “desobediencia” que ha sido subrayada recientemente y aducidas las razones de semejante ‘violación”. Por Luciano Canfora nada menos.

20/7/15

El Príncipe moderno, Gramsci y el marxismo – A propósito de una ponencia de Peter D. Thomas

Juan Dal Maso   |   La reciente ponencia de Peter D. Thomas en el Coloquio Marx-Engels realizado la semana pasada en CampinasThe Idea of Communism and the Party-Form  retoma la cuestión del partido, que el autor había tratado en The Gramscian Moment. Philosophy, Hegemony and Marxism. En su momento hicimos con Fernando Rosso un comentario crítico del abordaje de Thomas sobre la cuestión del partido en Gramsci, que se puede leer en un artículo publicado en Izquierda Diario y retomamos también en esta nota escrita para Esquerda Diário

En esta nueva intervención, Thomas suma dos novedades. La primera: pone en relación el debate sobre la "forma partido" propuesta por Gramsci con un debate más amplio sobre la cuestión del comunismo y en ese contexto realiza una crítica sumaria, pero bastante eficiente de las últimas elaboraciones de Toni Negri. La segunda: precisa su idea del Príncipe Moderno, planteándola más cercana a un "partido proceso" que a un "partido laboratorio", idea esta última que en su ponencia relaciona con Lukacs, aunque mantiene en general las posiciones que ya había delineado en sus trabajos anteriores.

17/7/15

Gramsci y la sociedad intercultural (III) – Las aventuras del pensamiento de Gramsci en el 'mundo grande y terrible' de hoy

Salvador López Arnal   |   Publicado por la editorial Montesinos en 2014, Giaime Pala, Antonio Firenze y Jordi Mir García fueron sus editores, Gramsci y la sociedad intercultural es un libro que, como señalamos en nuestra anterior aproximación, debería -¡debe!- merecer nuestra atención. Aproximarnos a él es el objetivo de estas notas.

Tras el índice y la presentación, abre el volumen un escrito de Francisco Fernández Buey, “Sobre culturas nacionales y estrategia internacionalista en los Cuadernos de la cárcel de Antonio Gramsci”, uno de sus últimos escritos. Sigue a continuación: “¿Traducido o traicionado? Las aventuras del pensamiento de Gramsci en el “mundo grande y terrible” de hoy” de Guido Liguori [GL]. Liguori enseña Historia del Pensamiento Político en la Università della Calabria, Italia. La traducción del italiano es de Francisco Amella Vela.

Esta intervención no pretende ofrecer una panorámica exhaustiva de las interpretaciones actuales de Gramsci en el mundo, señala GL. No sólo porque en las últimas décadas, “sobre todo fuera de Italia y en primer lugar en el mundo anglófono”, se ha dado un incremento exponencial en la difusión, la lectura y los usos de Gramsci “sino porque tampoco el objetivo que me propongo hoy aquí es reconstruir orgánicamente el conocimiento de Gramsci en el mundo”. No es eso.

15/7/15

El joven Gramsci y el Turín de principios de siglo

Gramsci a los 25 años ✆ Rap 
Relación en el seminario dedicado a  Il giovane Gramsci e la Torino d'inizio secolo, celebrado en el Istituto Gramsci de Torino. Esta intervención fue publicada en la revista ‘Quale Stato’, números 3/4, septiembre-diciembre 1997, pp. 41-60.

Bruno Trentin   |   La reflexión sobre la crisis, muy avanzada ya, de lo que se suele definir como el «modelo fordista de economía y sociedad», y sobre la crisis, mucho más lenta y tortuosa, de la «organización científica del trabajo» (el sistema de Taylor) que había sido, en cierta manera, su partera, me ha llevado en varias ocasiones a plantearme dos grandes interrogantes; o, si se quiere, dos grandes paradojas que han marcado la historia de los movimientos sociales en el siglo XX. Y, a partir de ahí, a medirme, una vez más, con la  búsqueda que Antonio Gramsci llevó a cabo en el Turín obrero, después de la primera guerra mundial.
I
Dos grandes paradojas. Por un lado, y en primer lugar, el hecho de que, un siglo después de la aparición de las grandes asociaciones políticas y sindicales que asumieron la emancipación del trabajo —sobre todo a través de la redistribución de los recursos en favor de los débiles y de los excluidos— como su objetivo estratégico, dichas organizaciones no hayan alcanzado en este terreno (con o sin ruptura revolucionaria) más que unos resultados relativamente modestos en términos de mayor igualdad y de una más equitativa distribución de rentas. 

14/7/15

Sobre Peter D. Thomas e o marxismo de Gramsci

O livro de Peter D. Thomas, The Gramscian Moment: Philosophy, Hegemony and Marxism1, tem gerado um novo interesse pelo pensamento de Gramsci nos âmbitos da esquerda acadêmica e política na Inglaterra e França, e se converteu em certa medida em um acontecimento intelectual internacional.

Foto: Peter D. Thomas
Juan Dal Maso   |   Os motivos para este sucesso são vários. Em primeiro lugar, um certo “vácuo” teórico concernente às estratégias da esquerda, entendida esta em sentido amplo. Em uma situação de relativa ascensão das coligações da esquerda reformista, passado o momento das “ilusões sociais” que expressou a moda autonomista, as elaborações de Thomas oferecem hipóteses de reconstrução do marxismo pela via de um resgate do pensamento de Gramcsi, com afinidades em direção aos novos movimentos surgidos nos último anos: Ocuppy Wall Street, a Primavera Árabe e movimentos anticapitalistas em geral, e ao tentar retomar a questão “político-estratégica”.

Através de sua leitura de Gramcsi, Thomas postula um pensamento alternativo ao “pós-marxismo” que terminou transformado em uma base ideológica de distintas variantes de projetos “populistas” - sobretudo nos governos que na América Latina conhecidos como “pós-neoliberais” - e também em uma situação de decadência, postulando a seu modo também a questão da centralidade operária, sem cair no “obrerismo” temido ao máximo pela esquerda britânica e francesa.

Lecciones de la historia para ganar el poder en España

Para Gramsci, las clases dominantes ejercen sobre las sometidas una “hegemonía cultural” a través de la educación, la religión y los medios de comunicación 
La llegada al poder es imprescindible, pero no suficiente. Hay que conseguir la hegemonía

Miguel Guillén Burguillos   |   El maestro Josep Fontana recordaba hace unos meses la necesidad de estudiar la Revolución Rusa  (1917), relacionando las consecuencias de la misma con la actualidad política y social que estamos viviendo. Fontana explicaba que el siglo XX comenzó con unas sociedades muy desiguales, pero que esta situación empezó a cambiar en los años treinta y de forma más intensa en los cuarenta, cuando se produjo un reparto mucho más equitativo de la riqueza y de los ingresos. Esta situación se mantuvo aproximadamente hasta 1980. A partir de entonces, Fontana nos recuerda que volvieron a crecer los índices de desigualdad. ¿Casualidad? Obviamente no.